Salmo 19

Salmo 19

DIOS ESTÁ AL CONTROL: SEÑOR, TÚ TIENES PALABRAS DE VIDA ETERNA

¿De qué manera alabas a Dios por su actividad creadora? ¿Cómo aceptas la voluntad de Dios en tu vida?

El Señor, sol de justicia. — Vislumbramos algo de la gloria de Dios en el esplendor del cielo.
También lo sentimos presente al meditar sus mandatos, que son luz y alegría para el alma.

2 Los cielos cuentan la gloria del Señor, proclama el firmamento la obra de sus manos.
3 Un día al siguiente le pasa el mensaje y una noche a la otra se lo hace saber.
4 No hay discursos ni palabras ni voces que se escuchen,
5 más por todo el orbe se capta su ritmo, y el mensaje llega hasta el fin del mundo.
6 Al sol le fijó una tienda en lontananza, de allí sale muy alegre, como un esposo que deja su alcoba, como atleta a correr su carrera.
7 Sale de un extremo de los cielos y en su vuelta, que alcanza al otro extremo, no hay nada que se escape a su calor.
Biblia Latinoamericana

A pesar del caos de la vida social y política, el mundo sigue su marcha. No importa cómo nos atrapen nuestros propios problemas o la crisis del momento, siempre parece haber un mañana. Dios está al mando y, algunas veces, es todo lo que necesitamos saber.

El autor del Salmo 18 debe haber tenido la misma inspiración. Dios estaba al control. La creación reflejaba el poder de sus ordenanzas. En 18:1-5b, Dios puso el orden en los cielos, al igual que un artesano construye una pieza de un mueble. Su palabra, silenciosa como era, creó la armonía y el propósito, aún en los límites de la tierra. En 18:5c-7, Dios hizo el cielo como una tienda para protegerse del sol, y como su palabra, Dios envió el sol con un movimiento predeterminado que podría ser medido con regularidad.

8 La ley del Señor es perfecta, es remedio para el alma, toda declaración del Señor es cierta y da al sencillo la sabiduría.
9 Las ordenanzas del Señor son rectas y para el corazón son alegría. Los mandamientos del Señor son claros y son luz para los ojos.
10 El temor del Señor es un diamante, que dura para siempre; los juicios del Señor son verdad, y todos por igual se verifican.
11 Son más preciosos que el oro, valen más que montones de oro fino; más que la miel es su dulzura, más que las gotas del panal.
12 También son luz para tu siervo, guardarlos es para mí una riqueza.
Biblia Latinoamericana

Las órdenes que regulaban la creación encontraron su camino en la Ley; el autor alababa a Dios por ese poder. Observa como muchas y diferentes veces el nombre de Yahveh era invocado en 18:8-10. Observa, también, como la Ley resultaba en orden en la vida del creyente. La Ley perfecta renovaba la vida. La Ley verdadera daba sabiduría. Los caminos rectos de la Ley traían gozo. La claridad de la Ley, vislumbraba. Los edictos de la Ley eran verdaderos y justos. La ley estaba más allá de los placeres sensuales, porque traía retribución al espíritu. Los placeres pueden ser transitorios, pero el asombro del Señor en el creyente y la creación permanecían para siempre.

13 Pero, ¿quién repara en sus deslices? Límpiame de los que se me escapan.
14 Guarda a tu siervo también de la soberbia, que nunca me domine. Así seré perfecto y limpio de pecados graves.
15 ¡Ojalá te gusten las palabras de mi boca, esta meditación a solas ante ti, oh Señor, mi Roca y Redentor!
Biblia Latinoamericana

En 18:13-14, el autor reconocía sus flaquezas cuando enfrentaba el orden de la Ley. Así, la alabanza se convertía en una petición. Él deseaba la salvación por las faltas desconocidas y el perdón de los pecados. Con sus pecados perdonados, él podía terminar el salmo con una doxología (18:15); en palabras y pensamientos el reconocería al Señor como “mi roca y mi salvación”

Mucha gente critican el estilo de vida cristiano como muy confinado; esas personas desean su libertad; pero rehúsan ver el precio que la libertad demanda. El fiel no debe tropezar en los placeres transitorios que el mal provee; pero debe disfrutar de la paz y el gozo que la sabiduría y la justicia de la voluntad de Dios trae. Dios quien tiene un plan para el universo, tiene un plan para cada uno de nosotros. Reconociendo su control de la creación y obedeciendo su voluntad, podemos darnos cuenta de su favor.

Con Dios al control, todas las cosas pueden ser correctas en mi vida.

¿Cómo ves la voluntad de Dios en la creación y en el estilo de vida cristiano? ¿Qué te ha traído la voluntad de Dios? ¿Cómo has disfrutado del favor de Dios en la vida cristiana?