Salmo 104

Salmo 104

EL UNIVERSO ALABA A SU CREADOR

El creyente contempla el universo, obra de Dios, y se llena de admiración y de optimismo. Todo viene de Dios, pero también todo existe para el hombre y Dios ahora está acabando su creación por el trabajo de los hombres y la irradiación de sus testigos. «Envía tu Espíritu, que renueve la faz de la tierra.»

1 ¡Bendice al Señor, alma mía!
¡Eres muy grande, oh Señor, mi Dios,
vestido de gloria y majestad,
2 envuelto de luz como en un manto!
Tú despliegas los cielos como un toldo,
3 construyes sobre las aguas tu piso alto.
Tú haces tú carro de las nubes
y avanzas en alas de los vientos.
4 Tomas de mensajeros a los vientos
y como servidores un fuego en llamas.
BIBLIA LATINOAMERICANA

El Salmo 104 es una declaración del maravilloso poder de Dios. Su inicio –104:1-4, y su final –104:31-35, alababan a Dios por su poderosa revelación. Observa que son alabados los medios de la revelación y no el contenido: los "vientos como mensajeros" y el "fuego como servidores –ministros". El temblor de la tierra y el fuego en la montaña se refieren a la experiencia en el Monte Sinaí, cuando se formó la nación. Estas manifestaciones dieron como resultado el Pacto Mosaico y la Ley. También reflejaban el poder que Yahveh tenía sobre la creación; observa que la imagen de la corte celestial se coloca sobre la creación – es decir, "sobre las aguas", no en el orden natural – como hacia los vecinos de Israel. Dios usa los eventos de la naturaleza para sus propios fines. Estos son razones para bendecir a Dios a lo largo de la vida.

5 Pusiste la tierra sobre sus bases,
por siempre jamás es inamovible.
6 La cubres con el manto de los océanos,
las aguas se han detenido en las montañas.
7 Ante tu amenaza emprenden la fuga,
se precipitan a la voz de tu trueno;
8 suben los montes, bajan por los valles
hasta el lugar que tú les señalaste;
9 pusiste un límite que no franquearán,
para que no vuelvan a cubrir la tierra.
10 Haces brotar vertientes en las quebradas,
que corren por en medio de los montes,
11 calman la sed de todos los animales;
allí extinguen su sed los burros salvajes.
12 Aves del cielo moran cerca de ellas,
entremedio del follaje alzan sus trinos.
13 De lo alto de tus moradas riegas los montes,
sacias la tierra del fruto de tus obras;
14 haces brotar el pasto para el ganado
y las plantas que el hombre ha de cultivar,
para que de la tierra saque el pan
15 y el vino que alegra el corazón del hombre.
El aceite le dará brillo a su rostro
y el pan fortificará su corazón.
16 Los árboles del Señor están colmados,
los cedros del Líbano que plantó.
17 Allí hacen sus nidos los pajaritos,
en su copa tiene su casa la cigüeña;
18 para las cabras son los altos montes,
las rocas son escondrijo de los conejos.
BIBLIA LATINOAMERICANA

104:5-18 presenta la noción del poder creativo de un habitante del desierto. ¿Cómo supo el autor Israelita que Yahveh era Dios? Controlaba el agua. Después de "fijar la tierra hasta sus cimientos," Dios separó y canalizó el agua con el pronunciamiento de su Palabra –el divino "rugido" y el "trueno" en 104:7; compara estos versos con Génesis 1:1-10, cuando separó las aguas con su soplo –traducido como "poderoso viento" en algunos textos. En la montaña o abajo en la quebrada, en el lago o río abajo, en la bahía o en los mares, el agua no se movería sin la aprobación de Dios. Yahveh controla el agua para beneficio de su creación. Los animales son refrescados, la humanidad goza de los frutos del flujo del agua. El control de Dios del agua demostró que tenía un lugar para cada criatura en la naturaleza.

19 Pusiste la luna para el calendario
y el sol que sabe a qué hora ha de ponerse.
20 Tú traes las tinieblas y es de noche,
en que rondan todas las fieras de la selva;
21 rugen los leoncitos por su presa
reclamando a Dios su alimento.
22 Cuando el sol aparece se retiran
y vuelven a acostarse en sus guaridas;
23 el hombre entonces sale a su trabajo,
a su labor, hasta que entre la noche.
BIBLIA LATINOAMERICANA

104, 19-23. Para los israelitas, Dios también controlaba la luz y la oscuridad. Dios controlaba el ritmo del día y de la noche, sea en los ciclos celestes de la Luna y el Sol, o en los patrones del despertar y el dormir del reino animal.

24 ¡Señor, qué numerosas son tus obras!
¡Todas las has hecho con sabiduría,
de tus criaturas la tierra está repleta!
25 Mira el gran mar, vasto en todo sentido,
allí bullen en número incontable
pequeños y grandes animales;
26 por allí circulan los navíos
y Leviatán que hiciste para entretenerte.
27 Todas esas criaturas de ti esperan
que les des a su tiempo el alimento;
28 apenas se lo das, ellos lo toman,
abres tu mano, y sacian su apetito.
29 Si escondes tu cara, quedan anonadados,
recoges su espíritu, expiran
y retornan a su polvo.
30 Si envías tu espíritu, son creados
y así renuevas la faz de la tierra.
31 ¡Que la gloria del Señor dure por siempre
y en sus obras el Señor se regocije!
32 él, que mira a la tierra y ésta tiembla,
y si toca a los montes, echan humo.
33 Al Señor quiero cantar toda mi vida,
salmodiar para mi Dios mientras yo exista.
34 Ojalá que le agrade mi poema,
yo, como sea, me alegro en el Señor.
35 ¡Desaparezcan de la tierra los pecadores
y que no existan más los malvados!
¡Alma mía, bendice al Señor!
BIBLIA LATINOAMERICANA

104, 24-26. En fin, Dios iba a ser alabado por el orden de la creación. El autor se maravilla en la plenitud de la creación; todas las cosas tenían un lugar para vivir y moverse.

104, 27-30. Con Dios, hay bendición y vida; sin Dios, no sólo hay algo que falta, sino que hay un vacío.

104:30 estrechamente hacen paralelo con Génesis 1:1-10. Dios enviaría a su Espíritu sobre la tierra y la renovaría; a la vista de los cristianos, este verso hace el Salmo perfecto para la celebración de Pentecostés, cuando Dios envió su Espíritu sobre los Apóstoles y comenzaron la creación de un nuevo pueblo, la Iglesia.

El poder de Dios es impresionante. Como personas viviendo en tiempos modernos, quizás no estemos abrumados con la noción de que Dios es Dios porque él controla el flujo del agua o los ciclos de luz y oscuridad; sin embargo, nosotros podemos maravillarnos del poder de Dios en los miles de millones de galaxias que él creó. Como los israelitas, podríamos pensarnos o vernos pequeños en comparación con la presencia y el poder de la naturaleza que Dios creó. Y, como los israelitas, considerar que nuestro Dios es un creador benevolente. El da orden a todas las cosas para su gloria y nuestro bienestar. Estamos para alabar a Dios por su poder y amor.

Toma tiempo esta semana para considerar tu puesto en la creación de Dios. ¿Cómo te ha bendecido Dios con las plantas y animales que te rodean? ¿Cómo Dios te da esperanzas en el flujo de los días y las noches, o en el ciclo de las estaciones?