La Sagrada Familia

Segunda Lectura: Colosenses 3:12-17

¿Qué traemos a la mesa del Señor?

12 Pónganse, pues, el vestido que conviene a los elegidos de
Dios, sus santos muy queridos: la compasión tierna, la bondad, la humildad,
la mansedumbre, la paciencia. 13 Sopórtense y perdónense unos a otros si uno
tiene motivo de queja contra otro. Como el Señor los perdonó, a su vez hagan ustedes lo mismo.

14 Por encima de esta vestidura pondrán como cinturón el amor, que lo hace todo perfecto.
15 Así la paz de Cristo reinará en sus corazones, pues para esto fueron llamados y reunidos.
Finalmente, sean agradecidos.

16 Que la palabra de Cristo habite y se sienta a gusto en ustedes.
Tengan sabiduría para que puedan enseñar y aconsejar unos a otros; canten a
Dios de todo corazón y con gratitud salmos, himnos y alabanzas espontáneas.
17 Y todo lo que puedan decir o hacer, háganlo en el nombre del Señor Jesús,
dando gracias a Dios Padre por medio de él.
La Biblia Latinoamericana

Colosas era una comunidad en problemas. Estaba plagada de divisiones y problemas religiosos causados por los judíos que estaban molestos acerca de la inclusión de gentiles. Prácticas religiosas aberrantes amenazaban a la iglesia de Colosas. Epafras llamó a Pablo en la prisión para pedirle que castigara a su comunidad y la retara a la fidelidad en Cristo. Pablo, voluntariamente escribió a los hermanos y hermanas colosenses y enfatizó que ellos debían permanecer firmes a la iglesia que está sobre cualquier práctica pagana, filosófica, o religiosa que cualquier humano puede construir. Jesús es el centro del universo. Él es nuestra realidad primaria. Cualquier otra inquietud espiritual es idolatría.

Algunos eruditos creen que este periscopio es parte de una enseñanza espiritual. Cuando Pablo exhortó a los colosenses a “revestirse de amor” él se refería a la liturgia bautismal en la cual la nueva vestidura es puesta como un símbolo de una nueva vida en Cristo. El viejo ser muere al pecado y el color blanco de la vestidura representa el triunfo sobre la muerte y el pecado.

Hay a menudo gran controversia sobre los últimos versos de este periscopio. Algunos creen que la parte correspondiente a la sumisión de las esposas debe omitirse del texto por las mismas razones que los versos de la sumisión de los esclavos fueron borrados. Los versos relacionados con la esclavitud fueron borrados porque la sociedad cambió su punto de vista sobre la esclavitud. Es algo del pasado y es intrínsicamente malo. Algunos creen que los versos acerca de las “esposas sumisas” deberían ser borrados por la misma razón. Los proponentes para que se borre el texto sugieren que fue una realidad de tiempos y cultura pasados. Actualmente el matrimonio cristiano es visto como una comunidad de alianza amorosa enraizada en la mutualidad y la reciprocidad. Es más, hay aún un argumento más fuerte contra la lectura de esos versos. Muchas veces ellos han sido citados como una apología para la dominación sobre las esposas por parte de maridos controladores y abusivos.

La carta a los colosenses tiene cierta controversia. ¿Quién escribió la carta a esta ciudad una vez gloriosa, pero en declive? Algunos eruditos bíblicos han argumentado en contra de la autoría de Pablo, basada en conceptos teológicos, estilos de escritura, y vocabulario que eran diferentes del cuerpo principal de sus cartas. Sin embargo, la gente y los acontecimientos señalados en la carta colocaron claramente la autoría al final de la vida de Pablo o en los años después de su muerte (65-70 d.C).

Colosas y su región periférica tenían una población judía considerable. Un culto sin nombre dentro del judaísmo ejerció cierta influencia en la comunidad. El autor (ya sea Pablo o un contemporáneo) instó a los fieles de Colosas a resistir las enseñanzas de este culto. Se destacaban tres enseñanzas. Primero, los fieles deben ser circuncidados (2:11). En segundo lugar, deben observar las festividades judías y las leyes dietéticas (2:16, 21). Pero, hubo una tercera y extraña enseñanza de este culto promovido: la adoración de "Ángeles " (2:18). Aun cuando que el judaísmo reconocía el poder de los seres espirituales (2:8, 20) como fuerzas en el universo, nunca insistió en “la auto humillación o adoración de ángeles." Esta evidencia señaló a un grupo dentro del judaísmo que mantenía una jerarquía celestial no a diferencia de los gnósticos, que afirmaban la salvación basada en la sabiduría secreta transmitida a través de esa jerarquía. El autor dijo claramente que la salvación vino a través de Cristo. Su muerte y resurrección hicieron irrelevantes las prácticas de la ley y el culto a poderes celestiales (2:14-15).

¿Cómo deben responder los cristianos al don que Dios nos ofreció en Cristo Jesús? En primer lugar, el autor enumeró las virtudes cristianas y el estilo de vida – en oposición a los vicios enumerados en 3:5-9. Pero, observa que el autor parecía dirigirse a la comunidad en su conjunto. La compasión y el perdón en 3:12-14 expresan cómo la iglesia en Colosas debía actuar. Debería tener la reputación de una comunidad llena de amor.

A continuación, el autor parecía dirigirse a la comunidad en la adoración. Cristo los llamó en un solo cuerpo (asamblea). Por lo tanto, la iglesia debe ser un pueblo Eucarístico [3:15]. 3:16a-b enumera la proclamación de la palabra y la homilía. La respuesta de la comunidad era cantada [3:16C]. 3:17 resumió la actitud de adoración de la asamblea: Denle gracias a Dios por medio de Cristo (“ofrezcan la eucaristía ") por todo lo dicho o hecho.

¿Alguna vez has cuestionado la reputación de la iglesia donde adoras? ¿Qué piensan los forasteros de tu comunidad? Más allá de la calidad del liderazgo de la iglesia se plantea una pregunta más profunda. ¿Qué traemos a la mesa del Señor nosotros los fieles? El autor de colosenses dio un claro esquema de cómo la comunidad debía responder a la pregunta: virtudes y actitudes que se encuentran en la adoración. Cómo nos medimos indica cómo la iglesia es vista por otros.

¿Qué traes a Misa el domingo? ¿Equipaje y un espíritu de lucha? ¿O un corazón agradecido? Reflexiona honestamente sobre la calidad de tu adoración. Pídele a Dios que sane el dolor. Pone todas las cargas en sus manos. Y dale las gracias por su gracia.