El Espíritu Santo da vida a la Iglesia

Hoy es el último día del Tiempo Pascual. Durante cincuenta días hemos estado celebrando que Jesús está vivo, y que venció a la muerte y a los poderes del mal.

Primera Lectura

En el pasaje de los Hechos de los Apóstoles se nos describe en detalle el acontecimiento del día de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles para que cumplieran con la misión que se les había encomendado.

Salmo

El Salmo 104 es una declaración del maravilloso poder de Dios. Su inicio –104:1-4, y su final –104:31-35, alababan a Dios por su poderosa revelación. Observa que son alabados los medios de la revelación y no el contenido: los "vientos como mensajeros" y el "fuego como servidores –ministros". El temblor de la tierra y el fuego en la montaña se refieren a la experiencia en el Monte Sinaí, cuando se formó la nación.

Segunda Lectura

Dios es la fuente de todos los dones y el modelo de todo lo que vive y existe, pues es en él, en primer lugar, donde se concilia la diversidad y la unidad.

Unidad en la diversidad. Piensa en la cultura multicultural que ahora vivimos. No sólo nos mezclamos racial y étnicamente, también tenemos muchas expresiones de tradición e idioma. En el pasado, tales diferencias se habrían mantenido separadas en el gueto por dos generaciones hasta que hubiese asimilación cultural. Pero, con los muchos y variados medios de comunicación, nuestras diferencias son mucho más evidentes, incluso amenazantes.

Evangelio

Así como en la primera creación el aliento de Dios infundió la vida al Adán, así también el soplo de Jesús comunica la vida a la nueva creación espiritual. Cristo, que murió para quitar el pecado del mundo, ya resucitado deja a los suyos el poder de perdonar. Así se realiza la esperanza del pueblo de la Biblia. Dios lo había educado de tal modo que sintiera la presencia universal del pecado.