Segunda Lectura

Domingo 14 del Tiempo Ordinario -C

Segunda Lectura: Gálatas 6, 14-18

Crucificado con Cristoe

14 En cuanto a mí, no quiero sentirme orgulloso más que de la cruz de Cristo Jesús,
nuestro Señor. Por él el mundo ha sido crucificado para mí y yo para el mundo. 15 No hagamos ya distinción entre pueblo de la circuncisión y
mundo pagano, porque una nueva creación ha empezado. 16 Que la paz y la misericordia acompañen a los que viven según esta regla, que son el
Israel de Dios.

17 Por lo demás, que nadie venga a molestarme, pues me basta con llevar en mi cuerpo las señales de Jesús.

18 Hermanos, que la gracia de Cristo Jesús, nuestro Señor, esté con su espíritu. Amen.

La Biblia Latinoamericana

Del estudio para el Domingo Nueve recordamos que la carta a los gálatas fue escrita a una comunidad que estaba al borde de ignorar el evangelio en favor de la observancia de la ley. Pablo corta en el mero corazón de la vida cristiana: la Cruz de Cristo. Pablo escribió a los gentiles convertidos y les advirtió acerca de no caer en las trampas del judaísmo. Él les dijo que la adherencia a la Ley por la circuncisión demandaba que ellos abrazaran toda la Ley. Ellos no podían solamente escoger y recoger; pero ahora estaban libres de la Ley. Ellos no tenían que sucumbir al rigor del cumplimiento de la Ley. La cruz de Cristo, no la Ley, era su esperanza. A Pablo mismo no le importaba mucho su propia marca de la circuncisión.

6:17b " pues me basta con llevar en mi cuerpo las señales de Jesús." La palabra "estigma" está en el original griego(stigmata). Los "estigmas de Pablo" (es decir, sus cicatrices) provienen de las muchas persecuciones y palizas que sufrió como un misionero cristiano. Pablo compara las marcas de su cuerpo con las de Cristo en la Cruz.

El sentido moderno de estigmas, las heridas de palmas de las manos, los pies y el costado de un místico cristiano, comenzó con el reporte de los estigmas de San Francisco de Asís. Por lo tanto, este sentido de la palabra no se remonta a los tiempos del Nuevo Testamento.

Esta lectura termina aquellas de la Carta de Pablo a los gálatas. En su brevedad, Pablo golpeó una vez más a sus oponentes, pidiendo el cese del hostigamiento, y despidiéndose de su audiencia.

Como hemos discutido en las reflexiones de los últimos domingos, Pablo se oponía a quienes insistían en que la salvación de un Mesías judío requería que los fieles se convirtieran en judíos. En 6:12-13, Pablo critica a sus oponentes por esconderse detrás de judaísmo a fin de evitar la persecución. El gobierno romano y la sociedad griega eran tolerantes del judaísmo; admiraban la religión por sus raíces antiguas y sus altos estándares morales. Y él señala la hipocresía de sus oponentes; cuando predicaban la conversión entre los gentiles en las iglesias de Gálata, ellos mismos se hacían ritualmente impuros en el proceso, Sin embargo, Pablo implica, que sus oponentes se jactaban acerca de sus logros

¿Cómo respondía Pablo a sus oponentes? En primer lugar, mantenía la razón de la salvación: la Cruz de Cristo. En virtud de la Cruz, las divisiones entre los judíos y no judíos eran secundarias en naturaleza. De hecho, Dios hizo a sus hijos una "nueva creación", una referencia a la renovación del cosmos en el fin de los tiempos.

En segundo lugar, Pablo respondió a sus críticos con sus experiencias de vida. Había sufrido persecución, palizas y azotes, incluso una pena de prisión por la fe. ¿Podían sus oponentes decir lo mismo? A través de sus sufrimientos, el estatus que le dio el mundo carece de significado. De hecho, el mundo trató a Pablo como si estuviese carente de sentido. Sus sufrimientos, como la Cruz misma, fueron tratados como una locura por el mundo. Por lo tanto, ¿por qué sus oponentes deberían ocultarse detrás del judaísmo para atacarle? Por lo tanto, hizo un comentario cínico dirigido a sus enemigos: " … que nadie venga a molestarme, pues me basta con llevar en mi cuerpo las señales de Jesús." Implícitamente, él pedía a sus oponentes, “¿lleven ustedes estas mismas cicatrices?" Por supuesto, la respuesta rotunda a esta pregunta retórica sería "NO" Por lo tanto, sus oponentes no tenían derecho a decir nada.

Con este último disparo a través del arco de los "judaizantes", Pablo se despide de su audiencia.

La autodefensa de Pablo nos presenta un desafío: ¿cómo medimos nuestra vida cristiana? ¿Nos escondemos detrás de la religión de manera que podamos hacer "críticas hostiles" a los demás? ¿O bien, mostramos las cicatrices de una vida vivida en el amor, el compromiso y el sufrimiento? Un camino está lleno de palabrerías, el otro es la auténtica vida cristiana; uno crea enemigos, el otro crea conversos.

La libertad no significa que los discípulos tienen una licencia para actuar de cualquier manera que ellos escojan. Por Cristo, por la presencia del Salvador Resucitado, los discípulos estaban libres de la Ley. Las demandas del amor son un compromiso y requieren la entrega de uno mismo. Estamos para apegarnos solamente a la Cruz de Cristo.

¿Dónde están las cicatrices que tienes como cristiano? ¿Cómo puedes ayudar otros a llevar sus cicatrices? ¿De qué manera tus cicatrices te ayudan a amar y a servir a los demás?