Tercer Domingo de Adviento -B

Segunda Lectura: 1 Tesalonicenses 5: 16-24

VIDA CRISTIANA

16 Estén siempre alegres. 17 Oren sin cesar. 18 Den gracias a Dios en toda ocasión: esto es lo que
Dios quiere de todos ustedes, en Cristo Jesús. 19 No extingan la acción del Espíritu; 20 no desprecien las profecías; 21 examínenlo todo y quédense con
lo bueno. 22 Cuídense del mal en todas sus formas. 23 Que el Dios de la paz los santifique plenamente, para que ustedes se conserven irreprochables en
todo su ser –espíritu, alma y cuerpo– hasta la parusía de nuestro Señor Jesucristo. 24 El que los llama es fiel, y así lo hará.

Biblia de Jerusalén

5:23 "parusía" es un término teológico que quiere decir Segunda Venida.

¿Cómo vivimos como cristianos, aun cuando anticipamos la venida del Señor?

Pablo escribió a una comunidad favorecida, los Tesalonicenses. Esta Iglesia había crecido fuerte enfrentando una fiera oposición desde la sinagoga de los judíos y de los padres de la ciudad pro-Romana. A pesar de su corrección de las preocupaciones sobre la fe de los cristianos que habían muerto antes de la Segunda Venida, Pablo escribió admirando la fe de ellos y a su hospitalidad.

En los comentarios de su conclusión, Pablo recordó a sus lectores la esencia de la vida Cristiana. Una vida de oración y actitud positive. Una apertura al llamado de Dios, y una dosis saludable de sentido común.

Pablo también recordaba a su audiencia de su posición ante el Señor. Dios ya los había hecho santos. Quizás ellos serían fieles a esa santidad, aun cuando Cristo regresara.

Deberíamos tomar muy en serio las palabras de Pablo. Estar siempre abiertos a Dios y orar. Ser honestos, pero vivir con esperanzas. Y dar gracias a Dios por todo lo que tenemos.

Eso debería mantenernos ocupados por muy largo tiempo.