Acción de Gracias

Primera Lectura: Sirácides 50, 22-24

¡Bendito el Señor!

22 Y ahora bendigan al Dios del universo que hace grandes cosas por todas partes, al que nos exaltó
desde el seno materno y nos trató según su misericordia. 23 Que él nos dé la alegría del corazón, y conceda la paz en nuestros días, a Israel, por los
siglos de los siglos. 24 Que su misericordia permanezca fielmente con nosotros y que nos libre en nuestros días.

Biblia de Jerusalén

El autor Ben Sirach escribió este libro antes de la revuelta de los Macabeos en 167-164 A.C. Él escribió para entrenar a los estudiantes que eran parte de la burocracia religiosa y civil en Jerusalén mientras el país estaba bajo el gobierno de la dinastía griega en Siria. A pesar del gobierno autoritario de los griegos, el autor dirigió a sus estudiantes para permanecer fieles a Dios mientras mantenían la justicia para el pueblo.

Esta oración de bendición venía al final del servicio de adoración, dirigido por el sumo sacerdote Simón, hijo de Onías. La corta bendición alababa a Dios por su creación y su misericordia. Entonces pedía por el gozo y la paz. Y terminaba con una petición para la salvación.

Igual que Ben Sirach, vivimos en una cultura que es conducida por algunos valores que son ajenos a nosotros. Pero aún en tal tensión, todavía tenemos bendiciones. Y tenemos una gran necesidad de dar gracias a Dios por su creación y su misericordia, por el gozo y la salvación que él trae.

Haz una lista de las cosas por las cuales agradeces a Dios. Después que hagas tal lista, ponlas en orden de importancia. Cuáles están de primero en la lista.¿Por qué están de primero? ¿De qué manera esa lista te ha ayudado a apreciar la acción de Dios en tu vida?