Domingo 29 Tiempo Ordinario - Ciclo B

Evangelio: Marcos 10: 35-45

LA GLORIA DEL LIDERAZGO CRISTIANO

¿Qué clase de ambiciones tiene la gente? ¿De qué manera esas ambiciones afectan a quiénes están alrededor de ellos(as)?

Jesús pasa algún tiempo con sus discípulos antes de moverse hacia el cumplimiento de su misión en Jerusalén. Jesús trata de preparar a sus discípulos para la prueba que le espera. Él les dice lo que le espera en Jerusalén – arresto, proceso, sentencia de muerte, y luego la resurrección. Es entendible que ellos tengan miedo. Santiago y Juan no entienden. Ellos equivocadamente creen que Jesús está listo para establecer su reino terrenal. Jesús por su parte, insiste que los discípulos entiendan y abracen la verdad.

Una prueba simple del carácter es la pregunta: ¿Por qué? ¿Por qué el candidato busca el poder político que una posición (puesto) ofrece? ¿Por qué el actor busca fama en Hollywood o en Broadway? ¿Por qué la persona de negocios busca riqueza o escalar en la pista del liderazgo de la corporación? ¿Por qué la persona de fe busca una posición en el ministerio?

No hay nada intrínsecamente equivocado con la ambición en cualquiera de estos campos. De hecho, la mayoría de la gente usa la ambición para mejorar, ellos mismos y su entorno. Pero la pregunta debe ser hecha: ¿Por qué buscan tales cosas? ¿Desean riqueza y fama y poder solamente para ellos? O ¿desean usar esas ambiciones para un bien mayor? Esas eran las preguntas que Jesús hacía a sus discípulos cuando el tema de la ambición alzó su cabeza entre los Apóstoles.

La narración de la "petición de liderazgo" tiene unas pocas variaciones en los evangelios. En una de ellas, la madre de Santiago y Juan pide por los lugares de honor y poder; en este pasaje, los hermanos mismos piden sobre la noción de que la peor respuesta que Jesús puede darles es "No." Lo que ellos no se dan cuenta es en la oportunidad de Jesús para declarar las "Buenas Nuevas."



10:35 Jacobo (Santiago) y Juan, los dos hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús, diciendo: "Maestro, queremos que hagas por nosotros lo que te pidamos." 10:36 “¿Qué quieren que haga por ustedes?" les preguntó. 10:37 Ellos Le dijeron: "Concédenos que en Tu gloria nos sentemos uno a Tu derecha y el otro a Tu izquierda." 10:38 Jesús les dijo: "Ustedes no saben lo que piden. ¿Pueden beber la copa que Yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que soy bautizado?" 10:39 Le respondieron: "Podemos." Y Jesús les dijo: "La copa que Yo bebo, beberán; y serán bautizados con el bautismo con que Yo soy bautizado; 10:40 “pero el sentarse a Mi derecha o a Mi izquierda, no es Mío el concederlo, sino que es para quienes ha sido preparado."

La Biblia Latinoamericana

Una nota de interés son las analogías de Jesús. El comparaba su condición con la Mesa de Compartir (la copa) y la iniciación en la comunidad (bautismo). Ambos son imágenes sacramentales que atan el ingreso y el compartir con la comunidad hasta el Calvario. Tal como Santiago y Juan aprenderían pronto, el camino del cristiano conduce a la cruz.

La alusión de Jesús a la COPA tiene su génesis en el Antiguo Testamento, donde es un símbolo de gozo – salmos 22:5; 115:4, y sufrimiento – salmo 74:9; Is 51:17-22; Jer 32:1; Ez 33:31-34.

El evangelio se enfoca en el sufrimiento mesiánico de Jesús.

El BAUTISMO del que habla Jesús en este periscopio es la inmersión en las aguas de la adversidad y la tribulación. Este bautismo hundirá a Jesús en las aguas abundantes del dolor, la tortura, y la muerte.

“Si es grandiosidad lo que deseas,
Entonces húndete en estas aguas.
Si buscas un lugar a mi mano derecha en la gloria,
Entonces salta dentro de las aguas de la aflicción
Con ambos pies.
Toma este baño si tu deseas;
eso es lo que implica el verdadero liderazgo.
Sigue a tu Maestro en su camino
Y en medio de estas aguas
Si es gloria lo que buscas.”

Los hermanos insisten que ellos pueden por cierto seguir a Jesús en esas aguas. Con la fortaleza y el poder del Cristo resucitado, ellos harán eventualmente justamente eso. Pero no en ese momento.

La petición de los discípulos por un asiento de prioridad en el reino de Jesús es concedida con la insistencia de Jesús que tales lugares de autoridad solamente pueden ser dados por Dios. En el reino de Dios, todas las cosas están bajo el dominio de Dios. 10:40 "…el sentarse a Mi derecha o a Mi izquierda, no es Mío el concederlo, sino que es para quienes ha sido preparado." El discipulado no le da a uno el titulo para recibir un premio especial o plantear una demanda. En medio de sus negociaciones ninguno de los discípulos piensa en ofrecer a Jesús su apoyo o motivación para el sufrimiento de su vida que ellos estaban a punto de ser testigos. El epítome del egoísmo. Jesús presenta su catequesis sobre el liderazgo. En el reino de Dios hay necesidad de líderes, pero no hay lugar para la ambición ciega. La marca del verdadero liderazgo es el servicio.

¿De qué manera la gente sale adelante en la vida? La educación y el ingenio no eran posible en los tiempos de Jesús; le gente creía que ese privilegio (la educación) era preordenado y el ingenio era malo porque luchaba contra el destino. De ahí que, el honor y el poder eran obtenidos por medio del reto (tal como el debate verbal) y pidiéndolo meramente. Puesto que los hermanos lo pidieron frente a los otros, ellos estaban pidiendo por un favor y retando el "orden estipulado" ese mismo que los discípulos habían establecido.

El asunto parecía sencillo: el sentarse en los lugares de honor cuando el Señor venga en gloria. [37]. La gloria aquí significaba reputación, igualmente el poder. Los hermanos deseaban compartir por ósmosis la fama dispersa de Jesús. Ellos deseaban ser populares mediante el enganche/roce con el "hombre." Esta era claramente una manera en la que el perezoso podía alcanzar fama y fortuna.

Comentando sobre la ignorancia de ellos, Jesús respondió con una pregunta acerca del beber de la copa y el bautismo [38]. La copa para beber era usada en la cena para mostrar unidad con el líder o el anfitrión. El líder bebería de la copa, luego la pasa al siguiente en la línea de honor (y así sucesivamente, hacia abajo en la línea). El pasar de la copa significaba que los invitados compartían el honor y el poder del anfitrión/líder. Era un compartir en la gloria del líder (i.e., su reputación). El bautismo de Jesús conducía su presente reputación como un predicador carismático y sanador. ¿Quién sería aquel que no diría sí a la copa y al bautismo de un hombre con una reputación en aumento?! [39]

Jesús afirmaba el compromiso y el futuro de ellos [39] pero él insiste que es instrumento de Dios [40]. Jesús implicaba que la Gloria de Dios es más importante que su propia gloria; si él tuviese el poder para dar lugares de honor a los hermanos, su propio ministerio sería tan egoísta como su petición. No solamente Jesús no tenía el poder de conceder la petición de los hermanos, él no lo deseaba. No era la copa (cáliz) de Jesús que se pasaría o que se daría su bautismo; era la copa y el bautismo del Padre.

10:41 Al oír esto, los diez comenzaron a indignarse contra Santiago (Jacobo) y Juan. 10:42 Llamándolos junto a Él, Jesús les dijo: "Ustedes saben que los que son reconocidos como gobernantes de los Gentiles se enseñorean de ellos, y que sus grandes ejercen autoridad sobre ellos. 10:43 “Pero entre ustedes no es así, sino que cualquiera de ustedes que desee llegar a ser grande será su servidor, 10:44 y cualquiera de ustedes que desee ser el primero será siervo de todos. 10:45 “Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar Su vida en rescate por muchos."

La Biblia Latinoamericana

Los otros discípulos están molestos con la maniobra maliciosa de Santiago y Juan, lo cual alerta al lector de que toda la comunidad está ahora involucrada en la lucha de poder. Los políticos son políticos - ¿qué más es nuevo? Aun en la pequeña sociedad de Jesús, es política como de costumbre. El sarcasmo de Jesús fluye entre los discípulos mientras se colocan como perros esperando cada pequeña migaja de poder y prestigio que pueda caer inadvertidamente de la mesa de su Maestro. Él les recuerda que en su comunidad no habrá líderes de la clase que todos ellos conocen muy bien: "Ustedes saben que los que son reconocidos como gobernantes de los Gentiles se enseñorean de ellos, y que sus grandes ejercen autoridad sobre ellos.”

Jesús retorna a la pregunta original de los Zebedeos haciendo alusión al salmo mesiánico 110:1-2

1 Palabra del Señor a mi señor: «¡Siéntate a mi derecha y ve cómo hago de tus enemigos la tarima de tus pies!» 2 Desde Sion extenderá el Señor el cetro de tu mando: domina en medio de tus enemigos.

“Pero entre ustedes no es así…” en otras palabras, si esto está sucediendo entre ustedes, es mejor que reconsideren y cambien su curso de acción. Esta no es la manera que será en el reino de Dios. Nuevamente, Jesús es enfático. Si es grandeza lo que desean, entonces sean servidores. La teología de Marcos fluye a través de este discurso. Jesús es El Santo que vivió la vida de no-violencia, quien vino a servir, a entregar su vida – reusando salvarla – y para rescatarla. Jesús rescató a los cautivos y en ese proceso ganó la libertad de ellos, su liberación. Si quieres llegar a ser un líder, practica el camino de la no-violencia. La no violencia no puede ser enseñada con palabras. Gandhi insistía que la no violencia solamente puede ser enseñada por la gente que la vive con muy poco o nada de pensamiento en las consecuencias.

Gustavo Gutiérrez nos recuerda que “el servicio implica iniciativa y creatividad, Conocimiento y esfuerzos para construir un mundo humano, justo y amoroso. Lo que el evangelio rechaza es el poder como dominación, el deseo de ser reconocido como “lideres.” No rechaza el poder que es entendido como solidaridad efectiva. En nuestros propios días, el hambre que experimentan dos tercios de la humanidad y la constante violación a los derechos humanos por gobiernos autoritarios, hacen urgente para nosotros establecer lo que somos y lo que tenemos al servicio de los marginados y transformar la injusticia de hoy y la exclusión de la mayoría.

¿De qué manera otros te han mostrado la caridad de Cristo? ¿De qué manera te han mostrado a ti y a otros las cualidades de su liderazgo?

Jesús se ajusta perfectamente al rol de sirviente. Él nos conduce mediante el servicio; aunque parezca distante, él está siempre presente para ayudar. Como cristianos, estamos para guiar a otros de la misma manera, con tacto y guía silenciosa, mediante el ejemplo moral y el compromiso moral. Tal liderazgo guía a la Cruz; pero también lleva a la resurrección.

¿En cuáles áreas has mostrado servicio en las pasadas dos semanas? ¿De qué manera planeas ayudar a otros esta semana? ¿Qué te revelan tus experiencias y planes acerca de tu liderazgo?