Salmo 33

Salmo 33

Tiempos difíciles

— «Dichoso el pueblo que tiene al Señor por Dios.» Él tiene sus ojos puestos en los que lo temen.

Hay muchas razones para alabar a Dios, pero su presencia poderosa debe ser número uno. Alabamos a Dios porque él es el creador y nosotros somos sus creaturas. Él es sapientísimo, todopoderoso, y todo amoroso. Alabamos a Dios por lo que él es, primero que todo. Su actividad entre nosotros viene en segundo lugar.

1 Buenos, festejen al Señor,
pues los justos le deben alabar.
2 Denle gracias, tocando la guitarra,
y al son del arpa entónenle canciones.
3 Entonen para él un canto nuevo,
acompañen la ovación con bella música.
Biblia Latinoamericana

El Salmo 33 alaba a Dios por lo que él es, no por lo que él hace por su pueblo. Empieza con una alabanza por el poder de su palabra. Por ser un Salmo litúrgico, 33:1-3 exaltaba a los músicos del Templo para cantar un "canto nuevo" –un mandato de reconocimiento a la nueva actividad de Dios entre su pueblo; ver Salmo 40:4, 98:1, 144:9, 149:1, Isaías 42:1. Los músicos estaban para alabar a Dios con un canto de gozo.

4 Pues recta es la palabra del Señor,
y verdad toda obra de sus manos.
5 El ama la justicia y el derecho,
y la tierra está llena de su gracia.
Biblia Latinoamericana

En 33:4-5, la razón para la alabanza descansa en la palabra de Dios. Igual que Dios mismo, su palabra es fiel y verdadera, términos que describían el convenio que Dios tenía con su pueblo. El Señor ama a quienes son fieles a su alianza, su justicia y su derecho, y él llena la tierra con su presencia - bondades.

6 Por su palabra surgieron los cielos,
y por su aliento todas las estrellas.
7 Junta el agua del mar como en un frasco,
y almacena las aguas del océano.
8 Tema al Señor la tierra entera,
y tiemblen ante él sus habitantes,
9 pues él habló y todo fue creado,
lo ordenó y las cosas existieron.
10 Malogra los proyectos de los pueblos
y deshace los planes de las naciones.
11 Pero el proyecto del Señor subsiste siempre,
sus planes prosiguen a lo largo de los siglos.
12 Es feliz la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él escoge como herencia.
Biblia Latinoamericana

33:6-7 encapsula la narración de la creación en Génesis 1:1-2. El hizo los cielos con su palabra y dividió las aguas con su soplo – su espíritu. El Señor está en control absoluto por su poder creativo. La única respuesta es una reverencia universal admirable (33:8); la providencia divina continua con el plan de Dios de la creación y aún si ello interfería en los planes de las naciones (33:9-11). El pueblo que Dios escogió, los Israelitas, era bendecido por su elección (33:12)

13 Mira el Señor de lo alto de los cielos,
y contempla a los hijos de los hombres.
14 Del lugar en que vive está observando
a todos los que habitan en la tierra;
15 él, que solo formó sus corazones,
él, que escudriña todas sus acciones.
16 No salva al rey lo inmenso de sus tropas,
ni su gran fuerza libra al que combate.
17 No es verdad que un caballo sirva para triunfar,
no salvará al jinete ni con todo su brío.
18 Está el ojo del Señor sobre los que le temen,
y sobre los que esperan en su amor,
19 para arrancar sus vidas de la muerte
y darles vida en momentos de hambruna.
Biblia Latinoamericana

33:13-15 describe a Dios como el Juez universal desde el cielo, aún sobre los reyes quienes clamaban ser los gobernantes absolutos (33:16-17). El bendice a quienes obedecen la alianza con sincero corazón, salvándolos de la muerte (33:18-19).

20 En el Señor nosotros esperamos,
él es nuestra defensa y nuestro escudo;
21 en él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre tenemos confianza.
22 Venga, Señor, tu amor sobre nosotros,
como en ti pusimos nuestra confianza.
Biblia Latinoamericana

En 33:20-22, el Salmo finaliza con una petición para la bendición sobre aquellos que esperan en el poder del Señor para actuar.

Observa que los atributos divinos están inferidos. Dios es el conocedor de todo -33:13-15, todo poderoso -33:6-7, 9, y todo amoroso -33:5. El nombre de Yahveh es mencionado 13 veces en el Salmo; esto reforzaba la noción de la posición y poder de Dios.

Muchas veces, nuestra vida de plegaria se reduce a lo que concierne a la vida parroquial. Mi plegaria está enfocada en mí mismo, en mis necesidades, y en mis deseos. Pero, ¿es eso realmente una plegaria? ¿No está la oración en sus raíces tratando a Dios como Dios? ¿Debería la alabanza ser para Dios con todo un sentido de bendiciones y reverencias?

Alaba a Dios. Alaba a Dios porque él es nuestro Dios.

Dedica tu día a la gloria de Dios. Tómate un tiempo durante tu día para darle la debida alabanza.