Domingo 16 Tiempo Ordinario -Ciclo B

Segunda Lectura: Efesios 2: 13-18

DOS LLEGAN A SER UNO EN CRISTO

13 Ahora, unidos a Cristo Jesús, ustedes, que antes estaban lejos, están cerca, en virtud de la sangre
de Cristo. 14 Porque Él es nuestra paz; Él hizo de los judíos y de los no judíos un solo pueblo; 15 Él destruyó, en su propio cuerpo, la barrera que los
separaba: el odio; Él abolió la ley (rabínica), que consistía en mandatos y reglamentos, para crear en sí mismo, de los dos pueblos, un solo hombre
nuevo, estableciendo la paz, 16 y para reconciliar a ambos, hechos un solo cuerpo, con Dios, por medio de la cruz, dando muerte en sí mismo al odio. 17
Vino para anunciar la buena nueva de la paz, tanto a ustedes, los que estaban lejos, como a los que estaban cerca.
18 Así, unos y otros podemos acercarnos al Padre, por la acción de un mismo Espíritu.

La Biblia Latinoamericana

Uno de los temas en Efesios era el de la Reconciliación de los judíos y los gentiles en la Iglesia. Mientras el autor de la carta ha sido discutido, no hay dudas que el surgimiento de la secta de los Nazarenos dentro del judaísmo y su subsecuente expulsión por los líderes de las sinagogas tuvo un gran efecto en los cánones del Nuevo Testamento. Pablo defendía el gran influjo de gentiles en las comunidades cristianas. Tal defensa era reflejada en los escritos sobre las disputas.

Pablo peleó contra sus antiguos correligionarios, los fariseos. El judaísmo bajo los fariseos peleó por la "pureza" de la gente. La nación santa debía ser Kosher, sin contaminación de influencias extrañas. Tales actitudes condujeron a un prejuicio entre los judíos y los no judíos. Y esta era una de las razones por la cual los judíos cristianos quienes daban la bienvenida a los gentiles eran echados afuera de sus comunidades nacionales.

Para responder a este prejuicio, el autor de los Efesios (¿Pablo?) hizo un reclamo significativo. La muerte de Cristo abolió la Ley, con sus ordenanzas y los decretos hechos por los escribas. En otras palabras, la muerte de Jesús eliminó la legitimidad del "kosher." Dios no deseaba más una nacionalidad única. Él deseaba que todos siguieran a Cristo. Porque en Cristo, el prejuicio causado por la barrera de la religión y la pureza nacional había sido borrado. Los enemigos de antaño eran UNO ahora en el Señor. Porque ellos compartían el mismo Espíritu.

Por supuesto, la situación social que creaba este prejuicio no existía más. En los Estados Unidos, los judíos no se aferran a sus guetos. La mayoría de los americanos no-judíos, no tienen interés en aislar a los herederos del primer convenio. La eliminación del odio ha conducido a un respeto mutuo. Aunque todavía tenemos nuestras tradiciones que crecieron desde esos tiempos de falta de confianza. Nosotros los cristianos todavía sostenemos que adoramos al mismo Dios el mismo de los judíos, pero no estamos obligados a seguir el Kosher de la Ley. Nuestra libertad y nuestra unidad con nuestros hermanos judíos vienen desde la muerte de Cristo en la cruz. Nosotros somos los gentiles que seguimos al Mesías judío.

¿De qué manera Jesús te ha unido a otros? ¿De qué manera te ha afectado eso en tu relación con otros que no comparten tus creencias?