Domingo 16 Tiempo Ordinario - Ciclo B

Evangelio: Marcos 6: 30-34

TIEMPO DE REFRESCAMIENTO

¿Tienes dificultades para decir "no" a otra gente? ¿Te has sentido conmovido por las necesidades de otros? ¿Has deseado paz por unos momentos? ¿Qué pasó? "Si quieres que algo sea hecho, pídelo a alguien ocupado."

C

on el cada vez más creciente ritmo de la vida, la familia y los amigos, los socios de negocios y los grupos comunitarios demandan más y más de nuestro tiempo. Esto es especialmente cierto si tenemos talentos o tesoro que estos grupos desean. Parece que cuanto más tenemos que ofrecerles, más demanda la gente de nosotros.

Pronto viene el tiempo de retirarse, de refrescar el cuerpo y el alma. Y al igual que nosotros, también sucedió con los Apóstoles, ellos necesitaban un tiempo de quietud y un lugar para renovar su espíritu y su relación con Jesús.

Estos pasajes marcaban una transición de un viaje ministerial de los Doce a la multiplicación de los panes –Marcos 6:14-29 sobre el arresto y ejecución de Juan el Bautista lo dejó a un lado en la narrativa. Ellos explicaban a la muchedumbre lo que Jesús debía enfrentar a lo largo del Mar de Galilea.

30 En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho
y enseñado. Entonces 31 Él les dijo: "Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco". Porque eran tantos los que iban y venían, que no
les dejaban tiempo ni para comer. 32 Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo.
33 La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. 34 Cuando Jesús
desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles
muchas cosas.

La Biblia Latinoamericana

6:30 "Los Apóstoles" es una de las dos veces en que Marcos usaba el título para los Doce. "Apóstol" literalmente significa "enviar." Después de sus viajes, los Doce llegaron a ser quienes Jesús envió.

6:31 " no les dejaban tiempo ni para comer" es literalmente "ellos no tenían tiempo suficiente para comer." La conmoción y la demanda de la gente no le daba lugar al descanso ni a Jesús ni a sus seguidores.

Cuando los Doce volvieron, ellos reportaron su éxito. Jesús respondió con una invitación al retiro. Simplemente, ellos navegarían a un sitio favorito que Jesús usaba para la oración privada. Aunque este viaje no aparece común para la mente moderna.

Para los modernos, las vistas escénicas y las áreas vacacionales para el descanso son parte del relajamiento; pero, los contemporáneos de Jesús vieron los lugares "desiertos" como el hogar del mal y el peligro. Los modernos buscan espacio personal. Los judíos en los tiempos de Jesús no tenían el mismo concepto.

Ellos se excluían en unas pocas ciudades Palestinas –como Jerusalén, o en pequeñas villas –de 50-150 habitantes, para sobrevivir. Los modernos buscan privacidad. Los antiguos buscaban conexión social hasta el extremo que la identidad personal casi dependía solamente del lugar que uno ocupaba en la familia –y, de aquí en la sociedad.

Los contemporáneos de Jesús miraban el territorio –la tierra, como un vasto campo de juego para el mal, marcados por pequeñas villas, oasis de seguridad.

¿Por qué Jesús buscaba el desierto e invitaba a sus Apóstoles a seguirlo? Recuerdas la Tentación en Marcos 1:12-13. Después del bautismo de Jesús por Juan, el Espíritu lo condujo a Jesús al desierto para ser tentado por Satanás. Después de cuarenta días, Jesús regresó para empezar su ministerio. Marcos implicaba que Jesús venció al demonio y su territorio, luego regresó para servir al pueblo. Jesús era Señor de la naturaleza, aún del "desierto." El invitó a sus seguidores a unírsele en Su dominio.

La oportunidad para comer y descansar también quería decir más que renovar las necesidades de uno. La comida era un evento que renovaba la amistad y los lazos sociales. El Evangelio implicaba que Jesús tenía muchas comidas con sus círculos internos para desarrollar el liderazgo y transmitir el mensaje del Reino.

El hambre de la gente sobrepasaba a cualquier sentido de peligro. El desierto era seguro cuando la gente viajaba en grupos numerosos. Así, la Palabra se dispersó. Marcos pintaba un gran cuadro de mucha gente yendo al desierto de sus villas para ver a Jesús y preceder su llegada. Marcos no estaba preocupado con el número real de gente que "corría más rápido" que Jesús. Marcos se enfocaba en el Tema. Jesús satisfacía las necesidades espirituales de la gente. Esa necesidad encontraría su Satisfacción en el estudio del próximo domingo: "la multiplicación de los panes."