Domingo 15 Tiempo Ordinario -Ciclo B

Segunda Lectura: Efesios 1: 3-14

ALABA A DIOS

3 Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Él con toda clase de
bienes espirituales y celestiales. 4 Él nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo, para que fuéramos santos e irreprochables a sus ojos, por el amor,
5 y determinó, porque así lo quiso, que, por medio de Jesucristo, fuéramos sus hijos, 6 para que alabemos y glorifiquemos la gracia con que nos ha
favorecido por medio de su Hijo amado.
7 Pues por Cristo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. 8 Él ha prodigado sobre nosotros el tesoro de su gracia, con
toda sabiduría e inteligencia, 9 dándonos a conocer el misterio de su voluntad. Éste es el plan que había proyectado realizar por Cristo, 10 cuando
llegara la plenitud de los tiempos: hacer que todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, tuvieran a Cristo por cabeza. 11 Con Cristo somos
herederos también nosotros. Para esto estábamos destinados, por decisión del que lo hace todo según su voluntad: 12 para que fuéramos una alabanza
continua de su gloria, nosotros, los que ya antes esperábamos en Cristo.
13 En Él, también ustedes, después de escuchar la palabra de la verdad, el Evangelio de su salvación, y después de creer, han sido marcados con el
Espíritu Santo prometido. 14 Este Espíritu es la garantía de nuestra herencia, mientras llega la liberación del pueblo adquirido por Dios, para alabanza
de su gloria.

La Biblia Latinoamericana

1:3-6 Este canto, en una oración continua, era una carta de bendición. El sujeto de la oración era "EL" –Dios, encontrado en 1:4. El verbo era "elegido," con "nosotros" como el objeto. Dios nos eligió. Su escogencia tiene dos resultados. Primero, debemos ponernos de pie ante él como pueblo santo. Segundo, nosotros estamos para ser sus hijos adoptivos. ¿De qué manera Él consiguió esos resultados? Por medio de su voluntad en Cristo Jesús –lo que Jesús hizo, y por medio de su favor –su gracia.

1:7-10 El énfasis cambia de lo que Dios dio a lo que El recibió. Mientras Él nos dio el estatus de pueblo santo, como sus hijos e hijas, nosotros recibimos redención, lo cual era sinónimo de perdón de los pecados. Por supuesto, estos eran regalos de Dios que se había revelado a nosotros. Pero en 1:9c-10, el énfasis volvió a Cristo. Todo tiene que volver a Él. Este es el significado de "recapitulación," para de nuevo mostrar que Él era la cabeza de toda la creación.

1:11-12 El énfasis en estos versos descansa en los resultados de la recapitulación. ¿Por qué todas las cosas encuentran fundamento en Cristo? Para que podamos alabarle por siempre. Esa era la razón por la cual Dios nos escogió y pre-ordenó nuestro lugar en la comunidad.

1:13 "hasta la redención de la posesión –de nuestra salvación en el Reino..." El autor usaba una analogía de comercio. El Espíritu era como una prima que Dios hacía por nuestra salvación. En el Reino, nosotros seremos "redimidos" a la medida completa de los dones de Dios. De aquí, el significado de "redención” se refería a nuestra recepción de gracia, no "al rescate" que Jesús pagó por nuestra salvación.

1:13-14 el énfasis de 13-14 cambia otra vez a revelación. Dios nos mostró su plan. Nosotros lo recibimos en fe. Con su plan y nuestra fe, nosotros tenemos el Espíritu y esperamos el fin de los tiempos cuando viviremos con Dios.

Esta larga y densa bendición dejó sentada los dones que Dios dio a los cristianos. Mientras este estilo de bendición se encuentra tanto aquí como en primera de Pedro, y mientras pareciera tener una resonancia litúrgica, el autor la escribió como una pieza original. El lenguaje y las ideas en la bendición coincide con el resto de la carta.

Tal como las notas antes mencionadas infieren, la bendición tiene la forma siguiente:

  1. Introducción de alabanza –"Bendito sea Dios..."
  2. "Dios nos eligió"
  3. a. Significa –"... en CRISTO con cada bendición espiritual bajo el cielo altísimo... b. Finaliza –"...para ser Santos e Irreprochables ante EL por el amor..." y "...para llegar a ser hijos (e hijas) por medio de JESUS CRISTO..."
  4. ¿Cuáles son las bendiciones espirituales? –en otras palabras: ¿Que hace Cristo por nosotros?
  5. a. La Redención/el perdón es revelada(o) a nosotros; la vista final de la redención es el final de los tiempos, marcados por la recapitulación del universo en Cristo. b. Primero, Creer, luego vivir en alabanza a Dios eternamente. c. Los dones del Espíritu, junto con la revelación, apuntan al final de los tiempos.
  6. Alabanza final

Así que, había tres secciones: Alabanza a Dios, la elección de Dios, y el trabajo de Cristo. La alabanza a Dios no necesita explicación. Pero la elección de Dios, sí. La bendición en realidad usaba varios verbos que eran casi intercambiables en significado: escoger, elegir, y predestinar. Sin una oscura travesía en el mundo teológico de la predestinación vs libre albedrío para el individuo, nosotros podemos observar que Dios intentaba establecer un pueblo de fe y alabanza. Él quiso que su Hijo muriera y resucitara para que los seguidores de su Hijo pudieran resucitar con Él, y llegaran a ser como su Hijo: santos y sus hijos. Esa era la escogencia de Dios. Eso es lo que Dios predestinó para que su pueblo llegara a ser.

¿Qué hace el Hijo de Dios por nosotros ahora? Darnos perdón, fe, y los dones del Espíritu –en ese orden. El primer paso en la travesía hacia Dios empieza con el perdón. Eso ocurrió hace 2,000 años en el calvario. Nos damos cuenta y aceptamos ese perdón en la fe, el segundo paso. Finalmente, recibimos el Espíritu y sus dones para usarlos de una manera que fortalezca nuestra fe, construya la comunidad y evangelice.

Sin embargo, cada uno de esos pasos tiene una consecuencia en la voluntad de Dios. La redención/perdón con la muerte de Jesús no se detiene con los creyentes. El autor tiene una visión mayor. Cristo murió no solamente por nosotros, pero el cosmos total. Su muerte nos reconcilia con el Padre. Y va a reconciliar toda la creación con el Creador. Mientras estamos bajo el dominio de Cristo en su cuerpo, de igual manera lo estará toda la creación cuando sea colocada bajo su gobierno. Ese es el significado de la frase "recapitulación."

Luego, la fe no es solamente la aceptación del perdón. Es la causa de la oración, alabanza, y adoración. Nosotros, no solamente creemos que somos "justos" ante Dios. Tenemos un propósito todavía mayor. ¡Alabarle a Él por siempre!

Finalmente, el Espíritu nos da una prueba del final de los tiempos. El trabajo del Espíritu en nosotros continuará en el Reino. En el Espíritu, nos daremos cuenta de nuestro destino final frente a nuestro Creador y Rey.

Lo que viene de Dios debería regresar a Él. Esta es la historia de la creación y la salvación. Al igual que el autor de la carta a los Efesios, deberíamos alabar a Dios por lo que Él ha hecho, lo que está haciendo ahora, y lo que hará al final. Porque Él es nuestro origen. Él es nuestro destino. ¡Alabado sea Dios!

Reflexiona acerca del trabajo de Dios en tu vida esta semana. ¿A dónde te señala su trabajo? ¿Puedes alabarle por su actividad? Haz planes para tal alabanza.