Evangelio

La Pasión I: Mateo 26:14-56

Tú lo has dicho...

Esta simple frase fue usada por Jesús tres veces durante su pasión como un medio para definir su lugar con sus enemigos. Es la otra cara a la pregunta que hizo a sus discípulos: ¿”Quién dicen que soy?" En tanto la frase dirigida a sus oponentes y la pregunta a sus seguidores, Jesús coloca la responsabilidad de su identidad en el regazo de su agente de escucha. En Mateo, la responsabilidad de aplicar el título de "Cristo" a Jesús correspondía a otros; él no reclama el título por sí mismo.

Mientras hacemos nuestro camino a través de la última cena y la escena en el jardín de Getsemaní, acordémonos de tener en cuenta esa responsabilidad. "Tú lo has dicho..." define lo que Jesús es para nosotros, y también define quiénes somos como sus discípulos.

Introducción: la Traición

14 Entonces uno de los Doce, que se llamaba Judas Iscariote, se presentó a los jefes de los sacerdotes 15 y les dijo: « ¿Cuánto me darán si se lo entrego?» Ellos prometieron darle treinta monedas de plata. 16 Y a partir de ese momento, Judas andaba buscando una oportunidad para entregárselo.La Biblia Latinoamericana

26,15: "treinta monedas de plata" podría provenir de Zacarías 11:12 – Yo les dije: «Si ustedes quieren, páguenme mi salario; si no, quédense con él.»12 Y me dieron treinta monedas de plata. La Biblia Latinoamericana

La Pasión según Mateo comenzó con la traición de Judas, y fue un simple intercambio de dinero por una vida.

Parte 1: La última Cena

A. Jesús profetiza la traición de Judas
17 El primer día de la Fiesta en que se comía el pan sin levadura, los discípulos se acercaron a
Jesús y le dijeron: « ¿Dónde quieres que preparemos la comida de la Pascua?» 18 Jesús contestó: «Vayan a la ciudad, a casa de tal hombre, y díganle: El
Maestro te manda decir: Mi hora se acerca y quiero celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa.» 19 Los discípulos hicieron tal como Jesús les había
ordenado y prepararon la Pascua. 20 Llegada la tarde, Jesús se puso a la mesa con los Doce. 21 Y mientras comían, les dijo: «En verdad les digo: uno de
ustedes me va a traicionar.» 22 Se sintieron profundamente afligidos, y uno a uno comenzaron a preguntarle: « ¿Seré yo, Señor?» 23 Él contestó: «El que me
va a entregar es uno de los que mojan su pan conmigo en el plato. 24 El Hijo del Hombre se va, como dicen las Escrituras, pero ¡pobre de aquel que entrega al
Hijo del Hombre! ¡Sería mejor para él no haber nacido!» 25 Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó también: « ¿Seré yo acaso, Maestro?» Jesús respondió:
«Tú lo has dicho.»
La Biblia Latinoamericana

26, 23: El acto de la traición refleja el Salmo 41,10: Hasta mi amigo seguro en el que yo confiaba, que mi pan compartía, se ha vuelto en contra mía. La Biblia Latinoamericana

La narración de la última cena puede dividirse en tres partes:

  1. Preparación/denegación
  2. la comida con las palabras de la institución y
  3. la predicción de la negación de Pedro.

En Mateo, las primeras dos partes son sencillas, con pequeños detalles. Mateo no menciona el detalle que los otros evangelistas mencionan: el hombre llevando una jarra de agua como una señal o el flujo de la cena de Seder –“la fiesta del ritual Judío que marca el inicio del día de Fiesta de la Pascua” –desde el partir del pan a la bendición de la Copa. ¿Asume Mateo que el lector tiene alguna familiaridad con los detalles? No sabemos la respuesta a esa pregunta.

El núcleo de la primera parte de la última cena se centró en la identidad del traidor. Jesús hizo la misma declaración a los Doce: uno de ustedes me traicionará. Sus respuestas fueron las mismas “¿Seré yo, Señor?"; pero el título que le dieron definía su lugar en relación a Jesús. Los Once se dirigieron a Jesús como "Señor"; pero Judas lo llamó "Rabino". Observa que los Once eran discípulos, porque ellos usaban la palabra "Señor" en el sentido que nosotros lo usamos; Jesús es nuestro Maestro. Pero Judas utiliza un término respetuoso, aunque neutral para Jesús; "Rabino" simplemente significa "Maestro". Con esta simple palabra, Judas define su lugar fuera del círculo de los creyentes.

Jesús respondió con gentileza. A los Once, Jesús les dio una predicción; pero a Judas le dijo "Tú lo has dicho..." Se trata de la misma respuesta que Jesús dará a Caifás –en 26:64, y a Pilatos –en 27:11. En los tres casos, Jesús devuelve la responsabilidad de la identidad a los no creyentes. ¿Quién eres tú, Jesús? ¿El rabino, el llamado "Mesías", el rey de los judíos? Dices...

B. La última Cena
26 Mientras comían, Jesús tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen y coman; esto es mi
cuerpo.» 27 Después tomó una copa, dio gracias y se la pasó diciendo: «Beban todos de ella: 28 esto es mi sangre, la sangre de la Alianza, que es derramada por
muchos, para el perdón de sus pecados. 29 Y les digo que desde ahora no volveré a beber del fruto de la vid, hasta el día en que lo beba nuevo con ustedes
en el Reino de mi Padre.» 30 Después de cantar los salmos, partieron para el monte de los Olivos.La Biblia Latinoamericana

26:30 “después de cantar los Salmos...” El Salmo del asunto era el “Hallel”: Salmos 113-114 y 115-118.”

La segunda parte de la última cena se centra en las palabras de la institución. Puesto que la audiencia de Mateo era judeo-cristiana, podemos asumir que sabían el propósito de la Pascua como un recuerdo de la liberación de la esclavitud en Egipto y el Éxodo. La audiencia de Mateo entendía el lugar del cordero pascual en la cena de la Pascua en Jerusalén. Cada familia llevaría su cordero intachable al Templo para ser sacrificado y preparado para la Pascua; entonces, la familia tomaría la carne para la comida y algo de la sangre sería para marcar las puertas, así como en el Éxodo 12:7, 22-23 instruía que se hiciera. Una comida con la carne del sacrificio sería una comida de comunión con Yahveh. Marcar las puertas con la sangre del cordero designaría un cambio de vida, ya que la sangre significaba la vida ofrecida a Dios; en otras palabras, en la Pascua original, la vida ofrecida a Yahveh en el cordero era un sustituto por la vida en Egipto. Las palabras de la institución cambiaron el significado de la Pascua, porque cambiaban el sentido de la comida de la comunión y la sustitución de la vida, representada por la sangre.

El enfoque pasó de una celebración de recuerdo a una celebración de la presencia personal. Nunca más los seguidores recordarían un hecho pasado en la comida y el uso de la sangre; ahora, celebrarían la presencia de Cristo y lo que hizo para liberar al pueblo de Dios. Su cuerpo se convirtió en la comida, su sangre se convirtió en el símbolo de la liberación. Más importante aún, la comida se convirtió en un signo, no de la acción de Dios que dio a luz a un pueblo, sino del Reino. El centro de atención era desplazado hacia el futuro. Por esta razón Jesús no bebería la Copa nuevamente hasta que el Reino estuviera realizado (26:29).

Un último elemento que debe mencionarse es la noción del "Nuevo Pacto" en Mateo no significa una división desde el pacto Mosaico o una derogación de ese Pacto, en cambio, era una clara referencia a Jeremías 31,31-34:

31 Ya llega el día, dice Yavé, en que yo pactaré con el pueblo de Israel (y con el de Judá) una nueva alianza. 32 No será como esa alianza que pacté con sus padres, cuando los tomé de la mano, sacándolos de Egipto. Pues ellos quebraron la alianza, siendo que yo era su Señor, palabra del Señor.33 Esta es la alianza que yo pactaré con Israel en los días que están por llegar, dice Yavé: pondré mi ley en su interior, la escribiré en sus corazones, y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 34 Ya no tendrán que enseñarle a su compañero, o a su hermano, diciéndoles: «Conozcan a Yavé.» Pues me conocerán todos, del más grande al más chico, dice Yavé; yo entonces habré perdonado su culpa, y no me acordaré más de su pecado.

La Biblia Latinoamericana

La profecía de Jeremías subrayó la intimidad con Dios. La declaración de Jesús de la nueva alianza coloca el foco de la intimidad directamente en su sacrificio en la Cruz. La Fe en Jesús y lo que hizo traería a sus seguidores más cerca al Padre en el cielo.

La Copa de su sangre se convertiría en el tema de la oración de Jesús en el jardín de Getsemaní.

C. La predicción de la negación de Pedro
31 Entonces Jesús les dijo: «Todos ustedes caerán esta noche: ya no sabrán qué pensar de mí. Pues dice
la Escritura: Heriré al Pastor y se dispersarán las ovejas. 32 Pero después de mi resurrección iré delante de ustedes a Galilea.» 33 Pedro empezó a decirle:
«Aunque todos tropiecen, yo nunca dudaré de ti.» 34 Jesús le replicó: «Yo te aseguro que esta misma noche, antes de que cante el gallo, me habrás negado tres
veces.» 35 Pedro insistió: «Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré». Y los demás discípulos le aseguraban lo mismo.
La Biblia Latinoamericana

26:31 “Heriré al pastor para que se dispersen las ovejas…” de Zacarías 13:8. BLA

26:34 " antes de que cante el gallo,…" en el sentido romano de tiempo –cuatro períodos de observación durante la noche, esto es entre medianoche –la segunda observación, y las tres de la mañana –la tercera observación.

La tercera parte de la última cena actúa como un delimitador a la primera. Traición y negación son primas; ambas dejan abandonado al traicionado/negado. Ambos son pecados que, en cierto sentido, dependen del orgullo; la traición presupone que el acto dará lugar a algo mejor; la negación es cobardía envuelta en bravuconadas.

Ambas intensifican el sacrificio que Jesús infiere en las palabras de la institución.

Así que la primera y la tercera parte hacen más importante la verdad de la comida/sacrificio de la última cena. Jesús servirá a los pecadores, incluso cuando esos pecadores son sus seguidores más cercanos. A pesar de sus fanfarronadas y de la negación, lo abandonan, pero él nunca los abandonará. La profecía de los actos de tropiezos actúa como una transición de la última cena a la agonía y a la detención en el jardín.

Parte 2: La Agonía en el Jardín y el Arresto de Jesús

A. La Agonía en el Jardín
36 Llegó Jesús con ellos a un lugar llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: «Siéntense aquí,
mientras yo voy más allá a orar.» 37 Tomó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y comenzó a sentir tristeza y angustia. 38 Y les dijo: «Siento una
tristeza de muerte. Quédense aquí conmigo y permanezcan despiertos.» 39 Fue un poco más adelante y, postrándose hasta tocar la tierra con su cara, oró así:
«Padre, si es posible, que esta copa se aleje de mí. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.» 40 Volvió donde sus discípulos, los halló
dormidos; y dijo a Pedro: « ¿De modo que no pudieron permanecer despiertos ni una hora conmigo? 41 Estén despiertos y recen para que no caigan en la tentación.
El espíritu es animoso, pero la carne es débil.» 42 De nuevo se apartó por segunda vez a orar: «Padre, si esta copa no puede ser apartada de mí sin que yo
la beba, que se haga tu voluntad.» 43 Volvió otra vez donde los discípulos y los encontró dormidos, pues se les cerraban los ojos de sueño. 44 Los dejó, pues,
y fue de nuevo a orar por tercera vez repitiendo las mismas palabras. 45 Entonces volvió donde los discípulos y les dijo: « ¡Ahora pueden dormir y descansar!
Ha llegado la hora y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. 46 ¡Levántense, vamos! El traidor está a punto de llegar.»
La Biblia Latinoamericana

26:36 "Getsemaní" era un olivar en la base del Monte de los Olivos, al este de Jerusalén en el Valle de Cedrón. La palabra, que significa "prensa de oliva,” –para extraer aceite, fue transcrito del hebreo al griego.

26:39 "postrándose –cara abajo" es literalmente "hasta tocar la tierra con su cara". La postración era una posición de oración adecuada, ya que es la posición de un ciudadano leal en la corte del Rey – ver Génesis 17: 3, 17; Números 14: 5, 16: 4; Josué 7: 6.

"…si es posible, que esta Copa se aleje de mi" en los profetas hebreos, la Copa era un símbolo de castigo y venganza –Isaías 51:17, Jeremías 49:12, Ezequiel 23:32. Así, por extensión, la Copa se convirtió en un símbolo del sufrimiento de la víctima por un castigo injusto y venganza.

La agonía en el jardín fue un momento de oración y pruebas para Jesús. Como la Transfiguración, Jesús tomó a Pedro, Santiago y Juan aparte con él para un momento de intimidad con el Padre. Al igual que en la Transfiguración, los amigos de Jesús estaban dormidos; pero, a diferencia de la Transfiguración, Jesús no podría ser bañado en Gloria. Su gloria sería su agonía; su tiempo con el Padre sería un momento de prueba.

Tres veces él va a orar, tres veces ve a sus seguidores tomando su tiempo de descanso. Su oración tiene connotaciones sacramentales y escatológicas. La Copa que reza para evitar es la misma Copa que compartió con sus discípulos en el Ultima Cena; es la misma Copa con la que desafió a Santiago y a Juan cuando pidieron asientos primordiales en su Reino ¿”Pueden beber la copa que yo estoy bebiendo o ser bautizados como yo soy bautizado?” Marcos 10: 38. A diferencia de Jesús, los discípulos no podían beber de la Copa hasta que recibieran el Espíritu –“El Espíritu está dispuesto pero la carne es débil". Esta Copa de sufrimiento sería la Copa que abrió las puertas al Reino.

B. El arresto de Jesús
47 Estaba todavía hablando, cuando llegó Judas, uno de los Doce. Iba acompañado de una chusma armada
con espadas y garrotes, enviada por los jefes de los sacerdotes y por las autoridades judías. 48 El traidor les había dado esta señal: «Al que yo dé un beso,
ése es; arréstenlo.» 49 Se fue directamente donde Jesús y le dijo: «Buenas noches, Maestro.» Y le dio un beso. 50 Jesús le dijo: «Amigo, haz lo que vienes a
hacer.» Entonces se acercaron a Jesús y lo arrestaron. 51 Uno de los que estaban con Jesús sacó la espada e hirió al sirviente del sumo sacerdote, cortándole
una oreja. 52 Entonces Jesús le dijo: «Vuelve la espada a su sitio, pues quien usa la espada perecerá por la espada. 53 ¿No sabes que podría invocar a mi Padre
y él, al momento, me mandaría más de doce ejércitos de ángeles? 54 Pero así había de suceder, y tienen que cumplirse las Escrituras.»
55 En ese momento, Jesús dijo a la gente: «A lo mejor buscan un ladrón y por eso salieron a detenerme con espadas y palos. Yo sin embargo me sentaba
diariamente entre ustedes en el Templo para enseñar, y no me detuvieron. 56 Pero todo ha pasado para que así se cumpliera lo escrito en los Profetas.»
Entonces todos los discípulos abandonaron a Jesús y huyeron
La Biblia Latinoamericana

26,48: El beso de Judas: el modo normal de un discípulo de saludar a su maestro era el beso.

26, 51: Jesús no predica un pacifismo que paraliza la defensa de la justicia. Pablo aprobará la existencia de fuerzas del orden (Rom 13,4) a pesar de que seguramente los excesos no eran menos en ese entonces que ahora. Con todo son otros los medios que permiten a la Iglesia que se salve de las fuerzas de la muerte (16,18); el empleo de la fuerza, tarde o temprano se volvería contra ella.

La traición de Judas fue completada con un simple saludo. El "Hola” –“Regocíjate " en griego, el título "Rabino" y el beso consuetudinario fueron cínicos signos de un ex-creyente. Judas se situó ahora con quienes condenarían a Jesús.

El arresto se encontraría con muy poca resistencia. La herida del asistente del sumo sacerdote –sirviente –era para significar un insulto hacia el sumo sacerdote y no un intento de un golpe moral. Además, Jesús desafió el liderazgo en el templo sobre su detención – me sentaba diariamente entre ustedes en el Templo para enseñar, y no me detuvieron; Jesús insinúa la inmoralidad del liderazgo en los medios de la detención -«A lo mejor buscan un ladrón y por eso salieron a detenerme con espadas y palos.” Estos puntos destacan la fisura entre Jesús y el sacerdote que se pondrá de manifiesto en el próximo estudio sobre la pasión según Mateo.

Jesús instó a la moderación por parte de sus seguidores, porque él ejercería moderación de sus poderes – ¿No sabes que podría invocar a mi Padre…? Él era parte de la detención. El resto de los seguidores huyó; Al huir, implícitamente abandonaron su condición de discípulos. Si hubiesen abordado a Jesús en este punto, responderían "Tú lo has dicho..."

"Tú lo has dicho..." Jesús es el Señor por quién es y por lo que hace. Sin embargo, requiere fe ver a Jesús como Señor y Salvador. Mientras que la fe es un don de Dios, es dado gratis, y también es recibido tan libremente. La recepción es una responsabilidad que nos obliga a llamarlo "Señor".

"Tú lo has dicho..." Digo que eres Señor, sin importar el costo.

Jesús es el Señor. ¿Qué significan estas palabras para ti?

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