Segunda Lectura

Solemnidad de Cristo Rey del Universo -Ciclo A

Segunda Lectura: 1 Corintios 15, 20-26

Lucha de fe

20 Pero no, Cristo resucitó de entre los muertos, siendo el primero y primicia de los que se durmieron. 21 Un hombre trajo la muerte, y un hombre también trae la resurrección de los muertos. 22 Todos mueren por estar incluidos en Adán, y todos también recibirán la vida en Cristo. 23 Pero se respeta el lugar de cada uno: Cristo es primero, y más tarde les tocará a los suyos, cuando venga a pedir cuentas. 24 Luego llegará el fin. Cristo entregará a Dios Padre el Reino después de haber desarmado todas las estructuras, autoridades y fuerzas del universo. 25 Está dicho que debe ejercer el poder hasta que haya puesto a todos sus enemigos bajo sus pies, 26 y el último de los enemigos sometidos será la muerte.

La Biblia Latinoamericana

¿Por qué creemos en nuestra propia resurrección? Porque experimentamos a Cristo resucitado entre nosotros. Así como Cristo resucita de entre los muertos, así nos levantaremos en el fin.

A pesar de la simple lógica de la fe, muchos en la iglesia corintia negaron la resurrección general. De hecho, la joven comunidad fue destrozada por luchas internas, camarillas y batallas territoriales. Los instrumentos de elección para estas batallas eran cuestiones de fe, especialmente la naturaleza y el alcance de la resurrección.

Dos cuestiones se sumaron a la controversia. En primer lugar, Corinto era una ciudad cosmopolita en el istmo que separaba la Grecia superior e inferior. Corinto era una ciudad portuaria que tenía muchos visitantes difundiendo muchas ideas y filosofías. Los primeros misioneros cristianos, como San Pablo, fueron algunos de esos visitantes extranjeros.

Este primer desafío se centró en el segundo: tratar de traducir las ideas de la cultura judía en conceptos que tenían sentido en una cultura griega. El tiempo y el destino eran conceptos que eran definitivamente diferentes entre las dos culturas. Los judíos creían en el tiempo lineal; el tiempo progresó de principio a fin. La cultura griega, sin embargo, sostuvo que el tiempo era cíclico; en lugar de una línea recta, el tiempo se volvió como una rueda. Las estaciones de la naturaleza fueron los principales modelos de esta creencia. La progresión del tiempo fue una mera ilusión marcada por la humanidad.

La idea del destino dependía del concepto de mí mismo. Los judíos creían en una unidad de cuerpo y espíritu. Los griegos, sin embargo, veían el yo como principalmente espiritual; la existencia humana era el espíritu (es decir, el yo) prisionero en un cuerpo material.

¿Cuál fue el destino final del tiempo? Aunque la muerte significaba la separación del espíritu del cuerpo, muchos judíos (incluidos los fariseos) creían que Dios levantaría los cuerpos de los justos y reuniría a sus espíritus en una resurrección general. Muchos griegos, sin embargo, sostenían que la muerte era un medio para la verdadera libertad, ya que el espíritu estaba completamente separado de los confines que limitaba la existencia material (como el tiempo).

Ahora, imagina predicar la resurrección en una cultura que veía el tiempo como una serie de ciclos entrelazados. La idea de la resurrección se traduciría en una analogía (la resurrección es como la llegada de la primavera) o un evento de una sola vez (como el logro del nirvana, una ruptura completa del ciclo y del mundo). La idea de que el tiempo termine (mucho menos la resurrección de los muertos al final de los tiempos) parecería risible. Sin embargo, este fue el desafío de Pablo con los Corintios.

Pablo argumentó que la resurrección de Cristo y la resurrección general estaban entrelazando realidades. Si Cristo se levantó, nos levantaremos. Pero si no nos levantamos, entonces la resurrección de Cristo fue una fábula. Y la fe era en vano. Observe que estos dos eventos forzaron la creencia en un concepto de tiempo que tenía un principio y un fin. ¡No es de extrañar que algunos de los cristianos gentiles de Corinto insistieran en que no había resurrección! (Véase 15:12-19)

Este corto desvío a través de la filosofía puede parecer laborioso para nosotros hoy, fue de primer interés para los griegos que comprendía a los fieles un Corinto. A través de controversias como estas, la fe de la Iglesia creció en claridad. Cuando leemos los problemas de los Corintios en las Escrituras, debemos agradecer que trataran de entender lo que creían. Su desafío refleja en muchos sentidos nuestras luchas de hoy.

¿Te cuesta creer en una doctrina o práctica de la Iglesia? ¿En quién confías para ayudarte a entender? ¿Cómo puede colocar estas dudas problemáticas en un contexto mayor?