Primera Lectura

Solemnidad de Cristo Rey del Universo -Ciclo A

Primera Lectura: Ezequiel 34: 11-12 , 15-17

Señal de Esperanza

11 Porque esto dice Yavé: ¡Aquí estoy, soy yo! Vengo en busca de las ovejas, yo me ocuparé de ellas 12 como el pastor que se ocupa de su rebaño el día en que se encuentre en medio de sus ovejas en libertad. Yo también me ocuparé de mis ovejas y las sacaré de todos los lugares por donde se dispersaron ese día de negras nubes y tinieblas. 15 yo mismo me preocuparé de mis ovejas, yo las llevaré a descansar, palabra de Yavé. 16 Buscaré a la que esté perdida, volveré a traer a la que esté extraviada, curaré a la que esté herida, reanimaré a la que esté enferma, velaré por la que esté sana; las cuidaré con justicia. 17 Y a ustedes, mis ovejas, esto dice Yavé: Juzgaré entre ovejas y ovejas, entre chivos y carneros.

La Biblia Latinoamericana

"El orgullo va antes de la caída." Pero después de la caída, ¿qué pasa después? Esta fue la pregunta que Ezequiel trató de responder para sus contemporáneos llevados cautivos al exilio.

Como hijo de un sacerdote, Ezequiel fue llevado al exilio por los babilonios. Poco después, Ezequiel sintió el llamado a profetizar entre sus compatriotas. A través de visiones y comportamientos extraños, Ezequiel trató de explicar por qué los judíos estaban en el exilio. Y miró hacia la salvación de Dios.

Mientras los judíos perdían todo a causa de su pecado, serían reunidos por el poder de Dios. El Señor traería la diáspora (comunidades de judíos esparcidos por todo el mundo) de vuelta a la adoración en Jerusalén, como un pastor reúne ovejas perdidas que se apartaron del rebaño [34:11-12]. Le importaban los heridos; pero habría juicio, porque no todos los perdidos serían inocentes [34:15-17].

Mientras que los exiliados sentían culpa y remordimiento por su pecado, necesitaban un contrapeso con esperanza. Nosotros también necesitamos esperanza para sacarnos de nuestro letargo. Pero necesitamos una razón firme para la esperanza. Esa razón es Dios mismo.

¿Qué esperanza te ha dado Dios hoy en día? ¿Cómo te ha alejado su actividad de emociones oscuras como la ira o la duda?