Segunda Lectura

Domingo 33 del Tiempo Ordinario -Ciclo A

Segunda Lectura: 1 Tesalonicenses 5:1-6

¡Sorpresa! ¡Ya viene!

1 ¿Cuándo sucederá eso? ¿Cómo será? Sobre esto, hermanos, no necesitan que se les hable, 2 pues saben perfectamente que el día del Señor llega como un ladrón en plena noche. 3 Cuando todos se sientan en paz y seguridad, les caerá de repente la catástrofe encima, lo mismo que llegan los dolores de parto a la mujer embarazada, y nadie podrá escapar. 4 Pero ustedes, hermanos, no andan en tinieblas, de modo que ese día no los sorprenderá como hace el ladrón. 5 Todos ustedes son hijos de la luz e hijos del día: no somos de la noche ni de las tinieblas. 6 Entonces no durmamos como los demás, sino permanezcamos sobrios y despiertos.

La Biblia Latinoamericana

5:1 "el lapso y el momento exacto" es "cronos" y "kairos" en griego. "Chronos" es el flujo del tiempo (como en "tiempo cronológico"). "Kairos" es el momento exacto (como en "el momento adecuado"). Pablo se hace eco de la advertencia de Jesús en Hechos 1:7 acerca de las especulaciones sobre los tiempos finales.

Después de que Pablo tranquilizó a los tesalonicenses sobre el destino de los que murieron antes del regreso de Jesús, centró su atención en la afición favorita de muchos cristianos: especular sobre los tiempos finales. Recordó a su audiencia que tratar de identificar el marco temporal del regreso de Jesús era inútil. ¡De hecho, el Día del Señor vendrá como un shock! Pablo se hace eco de una imagen favorita de los profetas de Israel para la llegada del Señor: el inicio apresurado del trabajo (Jer. 6:24; 22:23; Miq 4:9). Observen que Pablo vio implícitamente esto como la obra de Dios sola. Esta creencia contradijo la de muchos judíos que creían que la revolución o una vida justa acelerarían la venida del Señor. Pablo infirió que esta era la obra de Dios sola, no la del hombre.

La fe, sin embargo, empoderó al cristiano. Ciertamente sabía que el Señor volvería; simplemente no sabían cuándo. Esta anticipación no se iba a sentir, sino que debía vivirse en un estilo de vida cristiano. Fíjate en las cualidades que Pablo usó para el cristiano que miraba a la venida de Jesús. Viviendo como hijos de la luz, del día. Vivir sobrios, y una vida alerta. Pablo compararía esas cualidades con aquellos que vivían vergonzosamente en las sombras o en un estupor, como los somnolientos o los borrachos (véase 5:7, no traducidos).

La forma en que vivimos refleja lo en serio que nos tomamos el mensaje cristiano. Debemos vivir como si estemos listos para la venida del Señor.

¿Estás listo para la venida de Jesús? ¿Cómo puedes prepararte para su regreso?