Primera Lectura

Domingo 28 del Tiempo Ordinario -Ciclo A

Primera Lectura: Isaías 25, 6-10

En medio del peligro, la Esperanza

6 Yavé de los Ejércitos está preparando para todos los pueblos, en este cerro, una comida con jugosos asados y buenos vinos, un banquete de carne y vinos escogidos. 7 En este cerro quitará el velo de luto que cubría a todos los pueblos y la mortaja que envolvía a todas las naciones. 8 Y destruirá para siempre a la Muerte. El Señor Yavé enjugará las lágrimas de todos los rostros; devolverá la honra a su pueblo, y a toda la tierra, pues así lo ha dicho Yavé. 9 Entonces dirán: «Este es, en verdad, nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; éste es Yavé, en quien confiábamos. Ahora estamos contentos y nos alegramos porque nos ha salvado; 10 pues la mano de Yavé se nota en este cerro.» Moab, en cambio, será pisoteado como se pisotea la paja en un montón de guano,

La Biblia Latinoamericana

¿Dónde encuentras esperanza en tiempos de desesperación?

Cuando leemos a los profetas, especialmente a Isaías, olvidamos que sus mensajes atemporales encontraron un comienzo en las crisis sociales y políticas. En el libro de Isaías, Asiria había barrido el reino del norte de Israel. Ahora cabalgaba desde el norte y ponía en peligro Jerusalén. Poco se dio cuenta la ciudad de que las semillas de la destrucción de Asiria estaban en su expansión. La crisis inminente tenía un "forro de plata".

Estos versículos comparten la esperanza de la situación cambiante. Por medio del profeta, Dios anunció un tiempo de celebración en Jerusalén y el fin de la desesperación que cubría la ciudad "como un velo". Dios estaba liberando el monte Sión (sobre el cual se construyó la ciudad) del peligro y estaba restaurando la reputación de la ciudad y del pueblo.

Esperanza a la luz de la reivindicación y la liberación. El mensaje de Isaías todavía suena verdadero hoy en día como lo hizo hace tantos siglos.

¿Dónde ves la esperanza a la luz del peligro? ¿Cómo te ha restaurado Dios cuando estabas "abajo y fuera" ¿Cómo le agradeciste a Dios por tu cambio?