Primera Lectura

Domingo 27 del Tiempo Ordinario -Ciclo A

Primera Lectura: Isaías 5, 1-7

El cántico de la viña

1 Déjenme cantar, en nombre de mi amigo, la canción de mi amigo por su viña. Una viña tenía mi amigo en una loma fértil. 2 La cavó quitando las piedras y plantó cepas escogidas. En medio de ella construyó una torre y también cavó un lagar. El esperaba que produjera uvas, pero sólo le dio racimos amargos. 3 Acérquense, habitantes de Jerusalén, y hombres de Judá: juzguen ahora entre mi viña y yo. 4 ¿Qué otra cosa pude hacer a mi viña que no se lo hice? ¿Por qué, esperando que diera uvas, sólo ha dado racimos amargos? 5 Déjenme que les diga lo que voy a hacer con mi viña: le quitaré la cerca, para que la puedan saquear; se convertirá en maleza para el fuego; 6 derribaré el muro, y será pisoteada. Ya no la cuidaré en adelante, no se podará ni se limpiará más, sino que crecerán en ella la zarza y el espino, y les mandaré a las nubes que no dejen caer más lluvia sobre ella. 7 La viña de Yavé Sabaot es el pueblo de Israel, y los hombres de Judá, su cepa escogida. El esperaba rectitud, y va creciendo el mal; esperaba justicia, y sólo se oye el grito de los oprimidos.

La Biblia Latinoamericana

¿Por qué las iglesias se llenan de peticionarios cuando los tiempos son malos, pero parecen medio vacías en los buenos tiempos?

¿Por qué la gente clama a Dios sólo cuando los tiempos son malos? Isaías dio una respuesta fría, pero precisa. Porque no lo toman en serio en ningún otro momento. Y esa fue la razón por la que se encontraron en la oscuridad.

Isaías, un profeta en la corte real, habló valientemente en contra de la corrupción de la élite del poder en Jerusalén y la fidelidad laxa del pueblo en general. Sirviendo en la segunda mitad del siglo VIII, el profeta dibujó una línea clara entre el pecado del pueblo y la caótica situación política en la que se encontraban. Guerra tras guerra en sus fronteras y amenazaron con engullir a Judea. "¿Por qué fue Dios abandonando a su pueblo?", preguntó la nación. Isaías respondió con el canto de la viña.

La clave de la interpretación estaba en el versículo siete. Desde este punto de vista, la canción tiene sentido. Dios plantó a su pueblo como un viñedo. Le otorgó protección y favor (vid de elección plantada en una colina fértil con setos y una torre de observación). [5:1-2] Isaías entonces desafió una visión popular que el pueblo tenía sobre sí mismo ("Somos el Pueblo Elegido") con un llamado al juicio. El fruto de un viñedo tan cuidadosamente plantado y cuidado era ácido; el pueblo que Dios protegió y creció era infiel e injusto. [5:3-4] ¿Qué debe hacer Dios? En este punto, el profeta declaró el juicio: Dios abandonaría a su pueblo, tal como su pueblo lo había abandonado. [5:5-6]

Las palabras de Isaías fueron duras, pero necesarias. Porque el pueblo no tenía una relación con Dios como derecho de nacimiento para ser despilfarrado. Como cualquier otra relación, una fe que camina con Dios requería una oración constante y honesta y una vida altamente moral.

Es natural que invoquemos a Dios cuando nos sentimos en peligro de extinción; pero, este no es el único momento para tomar a Dios en serio.

¿Cómo te tomas a Dios en serio? ¿En qué momento de necesidad has llamado al Señor? ¿Qué ha pasado?