Domingo Veinticinco
Tiempo Ordinario

El Señor nos ofrece salvación y vida eterna a todos, y todo aquel que quiere recibir este beneficio del Señor se pone a trabajar para él confiando en recibir lo prometido.

Primera Lectura

Los pensamientos de Dios no son como los pensamientos de los hombres, y el corazón de Dios es mucho más grande que el nuestro.

Salmo

Bendeciré al Señor eternamente porque es compasivo y misericordioso.

Segunda Lectura

Desde la cárcel escribió san Pablo a los cristianos de Filipos: "para mi la vida es Cristo, y la muerte una ganancia."

Evangelio

La parábola de los trabajadores que un propietario contrata para su viña nos enseña que Dios todo bondad, como aquel dueño que se compadece de los hombres que no tienen trabajo.