Domingo Dieciocho
Tiempo Ordinario

Cristo es el pan del cielo que alcanza para todos. Jesús se compadece de la gente, por eso decide evitar que se vayan de aquel lugar despoblado sin haber comido algo.

Primera Lectura

El milagro de la multiplicación de los panes que hizo Jesús nos recuerda el maná con el que el Señor alimentaba a su pueblo en el desierto, antes de llegar a la tierra prometida. No podemos repartir ese pan sin crear al mismo tiempo una insastifacción que haga desear alimentos más sustanciosos.

Salmo

Abres, Señor, tu mano y nos sacias de favores.

Segunda Lectura

El servicio sacramental de la Iglesia es incompleto si no va acompañado del servicio de la caridad. Sólo el amor de Cristo puede hacer de este mundo injusto una nueva creación en la abundancia.

Evangelio

San Mateo, igual que los otros evangelistas, describe la multiplicación de los panes en relación con la institución de la Eucaristía..