Domingo Dieciseis
Tiempo Ordinario

Jesús nos pone en alerta porque él quiere sembrar en nosotros su palabra, que da vida eterna, pero surgen factores que se contraponen a esto. Hemos de evitar la inconstancia en la escucha de la Palabra, trabajar por confiar más en Dios y no apegarnos a las vanas riquezas de este mundo. Cada quien dará fruto en medida diversa; pero tendrá que hacerlo de acuerdo con las propias capacidades.

Primera Lectura

El libro de la Sabiduría nos ofrece una reflexión parecida a la del evangelio al decirnos que Dios castiga al malvado; pero es paciente y le da oportunidad para que se arrepienta.

Salmo

El Señor es bueno y clemente, y todo amor conquien invoca su nombre. Dios es entrañablemente compasivo.

Segunda Lectura

San Pablo nos asegura que el Espíritu Santo actúa en cada uno de los bautizados y orienta nuestra vida hacia Dios.

Evangelio

La narración de la parábola de la cizaña nos descubre una de las posibles razones de los males que afligen al mundo. Si Dios no castiga inmediatamente a los obra el mal, no es porque su amor impida que entre en funciones su justicia, sino porque él espera que cada uno tenga que rendir cuentas de su vida.