Salmo 128

Salmo 128

La bendición del hogar

Frente a los inquietos e impacientes, el creyente procura ver lo bueno de la vida y del mundo. Reconoce las bendiciones de Dios sobre su hogar y sobre la comunidad cristiana. La familia numerosa es una bendición de Dios para aquellos que la han escogido y asumido.

1 Felices los que temen al Señor y siguen sus caminos. 2 Comerás del trabajo de tus manos, esto será tu fortuna y tu dicha. 3 Tu esposa será como vid fecunda en medio de tu casa, tus hijos serán como olivos nuevos alrededor de tu mesa. 4 Así será bendito el hombre que teme al Señor. 5 ¡Que el Señor te bendiga desde Sión: puedas ver la dicha de Jerusalén durante todos los días de tu vida! ¡Que veas a los hijos de tus hijos y en Israel, la paz!

La Biblia Latinoamericana

Este salmo de sabiduría llama a Dios a bendecir los esfuerzos humanos. “Felices” se refiere a la bendición de muchos hijos. Este corto Salmo es una bienaventuranza para el humilde, el hombre de familia de la apegado a la ley. El hombre admirando al Señor prosperaría, tendría una esposa "apropiada", con hijos que rodearían al padre en la mesa. Observa las dos analogías agrícolas: la vid representa a la esposa fértil que lleva a muchos niños y las plantas de la aceituna representan las generaciones productivas para traer la abundancia del padre.

Este hombre recibiría la bendición del templo y lo compartiría en las festividades de Jerusalén. El fin de la bendición desea al hombre larga vida para ver a sus nietos.

El salmo concluye con una invocación de "Shalom" por Israel.

En el contexto, este "cántico de ascensos" se cantaba sobre el peregrino durante el sacrificio en el templo. El sacerdote que recibía la ofrenda bendecía al hombre fiel. 128:5-6 indica que esta bendición pudo haber sido invocada antes de que el peregrino se fuera. En cualquier caso, el Salmo presentaba al hombre laico ideal: próspero, pero humilde, con una esposa fiel, fértil y muchos hijos. A los ojos del salmista, este peregrino vería a sus nietos y viviría hasta una vejez madura.

Las nociones sobre la persona laica ideal han cambiado. Las mujeres tienen un lugar igual con los hombres. Los niños son atesorados y nutridos, no explotados por su productividad. Sin embargo, la idea de la familia como bendición permanece. Dios usa a la familia para bendecir a los padres.

Todos los padres oran para llegar a ver a sus nietos. Algunos de nosotros realmente llegamos a ese punto.

Dale gracias a Dios por la bendición de tu familia. Pide bendiciones para tu familia inmediata y tus parientes.