Segunda Lectura:  2 Corintios 5:20-6:2

Reconcíliense con Dios

5:20 Somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es como si Dios mismo los exhortara a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se dejen reconciliar con Dios. 21 Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo "pecado" por nosotros, para que, unidos a él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos.

6:1 Como colaboradores que somos de Dios, los exhortamos a no echar su gracia en saco roto. 2 Porque el Señor dice: En el tiempo favorable te escuché y en el día de la salvación te socorrí. Pues bien, ahora es el tiempo favorable; ahora es el día de la salvación.

6:1 " en saco roto" es literalmente "en el vacío."  O "en vano."

6:2 Este verso es de Isaías 49:8.

En una sección sobre el tema de la reconciliación, Pablo  instó a su audiencia en Corinto a reconciliarse con Dios. Más al punto, instó a su audiencia a tomar reconciliación SERIAMENTE. Corinto, con sus luchas internas y de camarillas, nunca fue una comunidad totalmente coherente. Las tensiones en el seno de la comunidad amenazaban con un cisma. Y, en 2 Corintios 1-9, Pablo escribía a la Iglesia una carta de reconciliación. Las tensiones entre Pablo y los Corintios amenazaban la paz universal de la Iglesia.

En opinión de Pablo, la reconciliación tenía graves implicaciones porque significaba la unión por un propósito común: ampliar la misión de Cristo en el mundo,  la reconciliación de la humanidad con Dios. En este sentido, Pablo había equiparado la reconciliación con la evangelización. Evangelización significaba la reconciliación, reconciliación significaba la evangelización. Un círculo interminable de Ministerio.

Observe también otro corolario: Los Corintios podrían sustituir la palabra "evangelización" con "santidad". En este sentido, la reconciliación es parte del círculo interminable de santidad.

Al igual que los Corintios, necesitamos una reconciliación continua con Dios para el crecimiento espiritual personal, y el testimonio personal cuando traemos otras personas a Cristo. La reconciliación nos mantiene honestos y transparentes.

¿Cómo has sido recordado que tienes que reconciliarte con los demás? ¿y con Dios? ¿Cómo piensas reconciliarte esta Cuaresma?