Primera Lectura

Domingo 1 de Cuaresma -B

Primera Lectura: Génesis 9, 8-15

La alianza con Noé

8. Dijo Dios a Noé y a sus hijos con él: 9. «He aquí que yo establezco mi alianza con vosotros, y con vuestra futura descendencia, 10. y con toda alma viviente que os acompaña: las aves, los ganados y todas las alimañas que hay con vosotros, con todo lo que ha salido del arca, todos los animales de la tierra. 11. Establezco mi alianza con vosotros, y no volverá nunca más a ser aniquilada toda carne por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.» 12. Dijo Dios: «Esta es la señal de la alianza que para las generaciones perpetuas pongo entre yo y vosotros y toda alma viviente que os acompaña: 13. Pongo mi arco en las nubes, y servirá de señal de la alianza entre yo y la tierra. 14. Cuando yo anuble de nubes la tierra, entonces se verá el arco en las nubes, 15. y me acordaré de la alianza que media entre yo y vosotros y toda alma viviente, toda carne, y no habrá más aguas diluviales para exterminar toda carne.

Biblia de Jerusalén

[9-11] La alianza de Noé marca la segunda que Dios hizo con la humanidad. El primer convenio Dios lo hizo con Adán. Los primeros humanos rompieron esa alianza, el pecado aumentó en el mundo, y Dios volvió la naturaleza contra la humanidad.

El convenio de Noé fue el resultado de la gran inundación. La inundación en sí fue vista como una recreación del cosmos; el nuevo convenio era la re alianza de Dios con la humanidad. Puesto que Noé y su familia eran las únicas personas justas en la tierra, Dios prometió a Noé (como representante de la humanidad) que nunca más destruiría a la humanidad por un diluvio.

Este convenio se convirtió en la base de la creencia judía en el gentil justo, un no judío que honra al Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Hay algunos ejemplos de estas personas en el Nuevo Testamento. Puesto que todas las personas tenían una relación de alianza con Dios a través de Noé, todo podría ser salvo. Incluso la naturaleza era parte del plan de Dios para la salvación.

[12-15] El signo del arco iris. En el diluvio, la gente antigua creía que no sólo era una gran lluvia, sino que los cielos literalmente se derrumbaron (y el arca se convirtió en un submarino). A medida que Dios recreaba el mundo, las aguas de los cielos y las de la tierra fueron re-separadas por la aparición de tierra seca. El arco iris actúa como un escudo para evitar que los cielos se derrumben de nuevo. De esta manera el arco iris no es sólo una señal, sino una barrera física.

En las lluvias de los últimos meses, ¿cómo han visto a Dios obrando? ¿Cómo te han desafiado estos cambios?